El Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca busca donantes de tejidos a través de las redes sociales

SALAMANCA, 1 (EUROPA PRESS)

El Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, a través de la Fundación de Investigación del Cáncer de la Universidad de Salamanca, y el Banco Nacional de ADN han presentado este jueves la campaña educativa titulada “Es algo de ti para todos”, que tratará de buscar a través de las redes sociales a nuevos donantes de tejidos.

La campaña, financiada por la FECYT, está compuesta por la difusión de cinco audiovisuales a través de las redes sociales. Uno de ellos es un homenaje a Henrietta Lacks, en el que se explica cuál es la función social de un biobanco; en otros se profundiza en la importancia y función social del Banco Nacional de ADN.

Estos dos vídeos se completan con otros tres de testimonios en el que han colaborado periodistas, deportistas y cantantes como Nico Abad, Manu Carreño, Juanma Castaño, Iñaki Gabilondo, Silvia Intxaurrondo, Manolo Lama, Juan Ramón Lucas, Miguel Ángel Oliver, Helena Resano, Marta Reyero, José Ribagorda, Javier Ruiz, Cristina Saavedra, Mónica Sanz, Joan Manuel Serrat, Victor Ullate, Luis Eduardo Aute, José Antonio Corbalán, Nacho Duato, José Gallego, Juan Manuel López Iturriaga, Ángeles Blanco, Carme Chaparro, Marta Fernández, María Martínez, Mamen Mendizábal, Mario Picazo, Hilario Pino, Pedro Piqueras y Cristina Villanueva, entre otros.

El acto de presentación ha contado con la asistencia del rector de la Universidad de Salamanca (USAL), Daniel Hernández Ruipérez; el director del Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer Universidad de Salamanca-CSIC, Eugenio Santos; el director del Banco Nacional de ADN e investigador principal del CIC, Alberto Orfao; el médico y ex deportista profesional Juan Antonio Corbalán, fundador de Makeateam; y el director de la Oficina del VIII Centenario de la USAL, Carlos Palomeque.

Durante el acto de presentación, el rector ha destacado la importancia de este proyecto que aúna la cultura científica y permite una “complicidad social hacia el desarrollo de la medicina para lograr un avance y beneficio social”.

Corbalán ha reiterado la importancia de los biobancos en la investigación del cáncer. A su juicio para el adecuado funcionamiento de los biobancos y por tanto para el avance de la investigación biomédica, “resulta imprescindible la participación de los ciudadanos, que con la donación, voluntaria y altruista, de las muestras y de la información que se asocia a ellas, hacen posible su funcionamiento. Sin el donante y el apoyo de la sociedad, no existirían los biobancos”.

BIOBANCOS

Gran parte de los proyectos científicos que emplean muestras albergadas en el Banco Nacional de ADN pretenden identificar qué diferencia a los enfermos de las personas sanas.

Para hallar respuestas en los genes, se necesita estudiar muestras biológicas de los pacientes y compararlas con las de personas sanas que, en similares circunstancias, no han sufrido esa enfermedad o son resistentes a ella. Pero los factores que a priori pueden causar el desarrollo de una enfermedad son múltiples y en muchas ocasiones pueden estar relacionados, potenciando o inhibiendo sus efectos.

En la actualidad existen tecnologías que permiten analizar miles de parámetros simultáneamente; y para obtener resultados “fiables” los investigadores necesitan analizar muestras de cientos o incluso de miles de individuos.

El esfuerzo para recoger tantas muestras puede resultar tan grande (en términos temporales y económicos) que muchas veces impide o limita el desarrollo de proyectos de investigación ambiciosos.

Con el objetivo de reducir ese esfuerzo se crearon los biobancos, plataformas tecnológicas que se están convirtiendo “en esenciales para el desarrollo de la investigación biomédica ya que proporcionan a los investigadores un gran número de muestras biológicas unidas a los datos que necesita el investigador”, según ha explicado Alberto Orfao.

Además, lo hacen asegurando la calidad de la muestra y de la información asociada a la misma, contribuyendo a un uso racional y ético de los recursos. La disponibilidad inmediata de muestras e información requerida por múltiples proyectos de investigación supone además un ahorro económico “muy importante” para los organismos y agencias financiadoras.

Los biobancos almacenan muestras tanto de pacientes como de individuos sanos representativos de la población, garantizando en todo momento el respeto de sus derechos de autonomía de decisión y confidencialidad.

Los biobancos son establecimientos, sin ánimo de lucro, en los que se custodian colecciones de muestras biológicas (ADN, plasma, biopsias de tumores y tejidos, entre otros) obtenidas de donantes voluntarios y concebidas para su uso con fines de investigación biomédica.

En ellos, las muestras se encuentran asociadas además con información relevante (datos clínicos, epidemiológicos, genealógicos, de estilo de vida…) sobre el donante y se organizan con criterios de calidad, orden y destino.

Como resultado de su actividad, los biobancos aseguran la disponibilidad de grupos de muestras organizadas como colecciones de muestras de “gran calidad”. Un ejemplo lo constituyen el Banco Nacional de ADN o el Banco Regional de Tumores de Castilla y León, cuyos nodos centrales están ubicados en el Centro de Investigación del Cáncer y gestionado por investigadores del centro, así como el programa de Bancos de Tumores, perteneciente a la RTICC.

En la actualidad el Banco Nacional de ADN (BNADN) tiene a disposición de los investigadores muestras (ADN, plasma, orina y células, entre otros) pertenecientes a más de 34.000 donantes voluntarios que de manera altruista han decidido colaborar con el único fin de facilitar la investigación en el área de la biomedicina.

Estas muestras han sido cedidas tanto por donantes “sanos” (más de 5.000) como por pacientes diagnosticados de alguna enfermedad que por su relevancia para la sociedad y el enfermo (independientemente de que se trate de una enfermedad prevalente en la sociedad o de una enfermedad poco frecuente o rara), resultan de interés para la comunidad científica, contribuyendo a facilitar y promover la investigación sobre ella.

Desde el año 2005, el BNADN ha entregado un total de 47.606 muestras (más de 30.000 entre 2010 y 2011), e información asociada, para el desarrollo de 83 estudios científicos dirigidos a determinar qué genes influyen en el desarrollo de distintas enfermedades o en la protección frente a las mismas, qué enfermedades están influenciadas por el entorno en el que vive el individuo o qué genes influyen en la eficacia/ resistencia a tratamientos específicos, por ejemplo.

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