El riesgo de que un neonato contraiga una infección en hospitales aumenta un 3% por cada 500 gramos menos de peso

SEVILLA, 24 (EUROPA PRESS)

El riesgo de que un recién nacido con bajo peso contraiga una infección nosocomial, esto es, adquirida dentro del ámbito hospitalario, aumenta en un 3 por ciento por cada 500 gramos menos de peso normal que debiera tener al parto, según ha expuesto el doctor Francisco Jiménez Parrilla, de la Unidad de Gestión Clínica de Neonatología del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.

Este especialista, que ha participado en la “VIII Jornadas Internacionales de Neonatología para Médicos”, que se han celebrado recientemente en Sevilla, ha explicado que la tasa global de infección hospitalaria varía de unas poblaciones pediátricas a otras con una distribución dependiente de factores intrínsecos y extrínsecos de cada población.

No obstante, Jiménez Parrilla ha precisado durante su ponencia recogida por Europa Press que los factores intrínsecos más importantes para la adquisición de infección hospitalaria en el neonato son precisamente “la prematuridad, la edad, el peso al nacimiento, la existencia de una patología de base y su estado inmunológico”.

A tenor de estos condicionantes, ha aludido al peso al nacimiento como un factor muy importante, “ya que parece existir un incremento

de riesgo –de contraer una infección– del 3 por ciento por cada 500g de menos en el peso”.

“Es universal que cuanto menor sea el peso y la edad gestacional del paciente al nacer, mayor es el riesgo de infección”, ha enfatizado dicho especialista, para quien la “considerable mejora” experimentada en la supervivencia de los recién nacidos prematuros en las dos últimas décadas ha dado lugar, por contra, “a la aparición de una población de altísimo riesgo infeccioso”.

Así, ha aludido a un estudio realizado por el “National Institute of Health and Human Development Neonatal Research Network”, “en el que hasta el 43 por ciento de los recién nacidos de extremo bajo peso al nacer (401-750 gramos) desarrollan sepsis demostrada, es decir, infección comprobada basada en la constatación de síntomas o signos clínicos de infección y/o marcadores biológicos de infección”.

Del mismo modo, ha aludido a un gran estudio multicéntrico francés que reveló que los bebés nacidos con 30 semanas tenían una tasa de infección de un 11 por ciento “que descendió al dos por ciento de los bebés nacidos a partir de las 34 semanas”.

Para este neonatólogo del Virgen del Rocío las razones de la vulnerabilidad del paciente recién nacido “y mayormente del prematuro”, se deben a que dispone “de un sistema inmunitario inmaduro”, así como de que es sometido a “múltiples dispositivos invasivos intravasculares (incluyendo el cateterismo umbilical)”.

Junto a estos factores de la razone de que un bebé de bajo peso contraiga una infección nosocomial se encuentran “el uso de nutrición parenteral total prolongada (18), el deterioro de la integridad cutánea, así como las múltiples manipulaciones a las que se ven sometidos”.

Aparte de la prematuridad como factor de riesgo, ha recordado en cualquier caso la presencia de bajo peso al nacer y los recién nacidos pequeños para su edad gestacional, “que se encuentran en mayor riesgo de desarrollar septicemias”.

Sea como fuere, este especialista ha puntualizado que las mejoras de salud y los avances técnicos registrados en las unidades de cuidados neonatales (UMN) “han dado lugar a un aumento de la supervivencia de los recién nacidos”, pero también a pacientes “con patológicas severas”.

Pero esta disminución de la mortalidad ha ido pareja, sin embargo, de un aumento de la morbilidad y las infecciones nosocomiales, “convirtiéndose en un grave problema de salud, causante de una elevada morbilidad”.

HASTA DONDE ES TOLERABLE LA INFECCIÓN NOSOCOMIAL

Al hilo de ello, ha aludido a una campaña institucional que lleva por título precisamente “Tolerancia Cero” con las infecciones hospitalarias. Su objetivo es reducir la tasa de infección nosocomial con un abordaje que incluye la concienciación, la implantación de sistemas de vigilancia eficientes y de evaluación del cumplimiento o de la adherencia a dichas medidas.

El concepto “tolerancia cero con la infección nosocomial” surge como respuesta a un problema permanente de los hospitales “que, dejado a su evolución natural, simplemente empeora”, ha admitido este especialista, quien ha reconocido también que los pacientes que se atienden “tienen un riesgo cada vez mayor de infección hospitalaria”, a la par que los procedimientos diagnósticos y terapéuticos “son también más agresivos”.

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