Padecer migrañas puede suponer un menor riesgo de sufrir cáncer de mama

SEATTLE, 6 (OTR/PRESS)

Las mujeres que sufren de nigrañas pueden tener al menos una ventaja, ya que el primer estudio realizado al respecto concluye que un historial de dolores de cabeza está asociado con un riesgo significativamente menor de cáncer de mama. Las fluctuaciones en la circulación de hormonas pueden favorecer una dolencia y prevenir al mismo tiempo la otra. Investigadores del centro de investigación del cáncer Fred Hutchinson han publicado sus conclusiones en el número de noviembre de la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention.

“Encontramos que, de forma general, las mujeres que tenían un historial de migrañas presentaron un riesgo 30 por ciento más bajo de cáncer de mama en comparación con las mujeres que no padecían esa clase de dolores de cabeza”, declaró Christopher I. Li, epidemiólogo especialista en cáncer de mama y mimebro asociados de la división de Salud Pública del centro Hutchinson, ubicado en Seattle, según el estudio, recogido por otr/press.

En particular, el historial de migrañas conlleva una reducción de riesgo de los subtipos más comunes de cáncer de mama: aquellos que son positivos al receptor del estrógeno o al de la progesterona.. Tales tumores tienen receptores de alguna de las dos hormonas en la superficie de sus células, que las hace más receptivos a los fármacos bloqueadores de hormonas que aquellos tumores que carecen de tales receptores.

El mecanismo biológico que se encuentra tras la asociación entre migrañas y cáncer de mama no ha sido totalmente desvelado, pero Li y sus colegas creen que tiene que ver con las fluctuaciones en la circulación de las hormonas.

COMPONENTE HORMONAL

“Parece que las migrañas tienen un componente hormonal que hace que aparezcan de forma más común en las mujeres que en los hombres, y algunos de sus desencadenantes están asociados con las hormonas”, declaró Li. “Por ejemplo, las mujeres que toman contraceptivos orales tienden a sufrir más migrañas durante la semana en que la píldora carece de hormonas para provocar la menstruación”, explicó. De forma opuesta, el embarazo está asociado con un significativo descenso en las migrañas. “Para el tercer trimestre de embarazo, el 80 por ciento de las pacientes de migrañas deja de sufrirlas”. De esta forma el estrogeno es conocido por estimular el crecimiento del cáncer sensible a las hormonas.

En el estudio, los investigadores combinaron datos de dos grupos de mujeres, que inclueron a 3.412 mujeres postmenopáusicas del área de Seattle, de las cuales 1.938 con diagnóstico de cáncer de mama, y 1.474 que no tenían dicha dolencia, que sivieron coimo grupo de comparación. La información sobre el historial de migraña estaba basada en el testimonio personal y limitada a casos que habían sido diagnosticados por médicos u otros profesionales de la salud.

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