La vitamina D juega un papel clave para el conjunto de la salud

WASHINGTON, 10 (OTR/PRESS)

Esencial para la vida, la vitamina D, se relacionada hasta ahora sólo como positiva de forma específica para la prevención de enfermedades óseas como la osteoporosis, pero ahora se reconoce como un factor clave que contribuye a la salud humana global, según asegura Anthony Norman, profesor de bioquímica de la Universidad de California/Riverside, y uno de los mayores expertos internacionales en vitamina D.

En un estudio publicado en el último número de la revista American Jopurnal of Clinical Nurtition, recogido por otr/press, Norman identifica el potencial de la vitamina D por su aportación al bienestar general en aspectos como el sistema inmunitario, la secrección y regulación de insulina por el páncreas, el corazón y la regulación de la presión sanguïnea, la fuerza musucular y la actividad cerebral. Además, se piensa que la ingestión de cantidades adecuadas de esta vitamina es beneficiosa para reducir el riesgo de cáncer.

Norman también enumera hasta 36 tejidos de órganos vitales del cuerpo humano cuyas células responden biológicamente a la vitamina D. Esta lista incluye la médula ósea, las mamas, el colon, el intestino, el riñón, el pulmón, la próstata, la retina, la piel, el estómago y el útero.

De acuerdo con el profesor Norman, la deficiencia de vitamina D podría tener impacto en un total de 36 órganos. Específicamente se asocia con una reducción en la fuerza muscular, alto riesgo de cataratas y riesgo incrementado de cáncer colorrectaol, de próstata o mama.

“Se ha constatado que un déficit de la vitamina D está fuertemente influido por diversas enfermedades”, declaró Norman, un porfesor emérito distinguido en el campo de la bioquímica y las ciencias biomédicas que ha trabajado en la vitamina D durante 45 años. “Su esfera de iunfluencia biológica es mucho mayor de la que pensábamos. Las recomendaciones de ingestión de vitamina D deben ser cuidadosamente reevaluadas para determinar cuál es la cantidad adecuada, incluyendo tanto la exposición solar como su ingestión por la dieta, para conseguir la mayor eficacia en su contribución a la salud general del organismo.

TOMAR EL SOL Y COMER SARDINAS Y BOQUERONES

La vitamina D se sintetiza en el cuerpo mediante una serie de pasos. En primer lugar, los rayos solares ultravioleta activan un compuesto precursor en la piel. Cuando la piel se expone al sol, un esterol presente en el tejido epidérmico se convierte en vitamina D, que acaba metzbolizada en el riñón y el hígado en forma de hormona. Asi lo descubrió Norman y su equipo en 1967.

En cuanto a los alimentos, los que aportan mayor cantidad de vitamina D son las sardinas y boquerones, el atún y bonito frescos o congelados, los quesos grasos y la margarina.

La ingestión recomendada diaria de vitamina D está fijada en 200 unidades internacionales (IU) para personas de hasta 50 años, y sube hasta 400 hasta los 70 años, y pasa a 600 por encima de esa edad. Sin embargo, Norman recomienda que esas dosis suban a 2.000 unidades para todos los adultos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *