El alcaudón chico se encuentra en una “situación límite” en España debido a la presión urbanística y el cambio climático

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

La población del alcaudón chico en España se encuentra en una “situación límite” debido a las transformaciones en los usos del suelo, la presión urbanística y el cambio climático, según explica en una artículo de la revista especializada Quercus que recoge Europa Press.

Así, en veinte años, la población de este tipo de ave ha disminuido un 55 por ciento en Cataluña y un 80 por ciento en Aragón, hasta quedar reducida a nueve parejas en Lleida y una unidad reproductora compuesta por dos hembras en Huesca. En 2002, desaparecieron los últimos ejemplares que anidaban en Girona.

Ante la “alarmante situación del ave”, el Centro tecnológico Forestal de Cataluña, en colaboración con la Generalitat de Cataluña, y la empresa pública Sodemasa, perteneciente al departamento de Medio Ambiente de Aragón realizan un estrecho seguimiento de los últimos ejemplares.

Según los expertos, la presión urbanística ejercida por la ciudad de Lleida y las transformaciones de terreno para ampliar los regadíos y sus infraestructura en Huesca, son los principales amenazas para este ave, acostumbrado a habitar en llanuras ricas en insectos salpicadas de zonas arboladas donde poner anidar.

Asimismo, la eliminación de márgenes y manchas naturales, los labrados continuos de barbechos, la construcción de balsas para riego en laderas con vegetación, la limpieza de acequias mediante quemas y la tala de árboles en zonas agrícolas podrían también estar afectando.

EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Por otro lado, como migrador de larga distancia, el alcaudón chico es más susceptible a desajustes derivados del cambio climático y la situación geográfica de España, al final de la ruta migratoria europea, puede estar contribuyendo a la reducción de la población.

En este sentido, los expertos afirman que el avance de la primavera, detectado en algunas zonas de Europa, tiene una mayor impacto en las aves migratorias, ya que para ellas es más difícil reajustar todo su ciclo migratorio a ese cambio.

Tanto Cataluña como Aragón están redactando planes de recuperación del alcaudón chico, y en las dos comunidades autónomas se han plantado árboles para facilitar la nidificación y se han arrendado parcelas para mantener barbechos.

Con la misma finalidad, se está empezando a crear un “stock” reproductor en Cataluña a partir de huevos del núcleo leridano para reforzar la población salvaje mediante ejemplares criados en cautividad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *