Investigadores muestran que componentes similares a la “Aspirina” podrían prevenir la diabetes tipo 2 en obesos

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

Un estudio dirigido por José Manuel Fernández Real, del Instituto de Investigación Biomédica de Girona y del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), muestra que los componentes similares a la “Aspirina” podrían prevenir la diabetes tipo 2 en personas con obesidad. El trabajo se publica en la revista “Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism”.

Los resultados mostraron que los componentes similares a la “Aspirina”, denominados salicilatos, aumentaban la cantidad de insulina producida por personas obesas sanas. La obesidad está asociada con la resistencia a la insulina, el primer paso hacia la diabetes tipo 2.

La “Aspirina” y otros salicilatos son conocidos por reducir la glucosa en sangre en pacientes diabéticos. La investigación revela un efecto beneficioso similar entre los individuos obesos al aumentar la cantidad de insulina secretada a la circulación sanguínea.

Según explica José Manuel Fernández Real, “la administración de salicilato condujo a una reducción de las concentraciones de glucosa en suero. Estos descubrimientos subrayan la importancia de realizar más investigaciones sobre el posible beneficio terapéutico de la “Aspirina” en la lucha contra la diabetes tipo 2″.

En su estudio, los españoles evaluaron los efectos del triflusal, un derivado de salicilato, sobre 29 mujeres y 9 hombres. La edad media de los participantes era de 48 años y su índice de masa corporal (IMC) medio de 33,9. Un IMC superior a 30 se considera obesidad. Durante entre tres y cuatro semanas de tratamiento, estas personas recibieron una dosis de 600 miligramos (mg), 900 mg o placebo una vez al día.

Los investigadores descubrieron que la administración de triflusal conducía a una disminución de la glucosa de combustión rápida en suero. Contrariamente a sus expectativas, la sensibilidad a la insulina no cambió de forma significativa durante el estudio. La secreción de insulina, sin embargo, aumentó de forma significativa en relación al tamaño de la dosis.

Junto con los estudios en humanos, los investigadores también realizaron estudios en laboratorio sobre las células productoras de insulina, conocidas como isletas de Langerhans, de ratones y humanos. Los autores observaron que el triflusal aumentaba de forma significativa la insulina secretada por estas células.

“Se ha reconocido que la terapia de aspirina mejora la tolerancia a la glucosa y reduce los requerimientos de insulina en sujetos diabéticos. Hasta donde sabemos, este es el primer estudio que muestra que los salicilatos bajaban la glucosa en suero en sujetos obesos no diabéticos. Creemos que este efectos se debió a un aumento previo no esperado en la secreción de insulina en vez de a una mejora en la sensibilidad a la insulina”, explica Fernández Real.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *