La diabetes gestacional puede provocar retrasos del crecimiento intrauterino del bebé

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

La diabetes gestacional, en contra de la creencia generalizada, “produce mas retrasos del crecimiento intrauterino que niños grandes”, según afirmó el jefe de la Unidad de Pediatría del Hospital Fundación de Alcorcón, Bartolomé Bonet, durante su intervención en el Simposio de Bioquímica Perinatal organizado por la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo de Madrid.

Durante su ponencia, titulada “Consecuencias de la diabetes durante la gestación en el desarrollo embrionario y fetal”, Bonet incidió sobre los procesos que se desencadenan en la diabetes gestacional, una alteración en el metabolismo de los hidratos de carbono que se detecta por primera vez durante el embarazo y que se traduce en una adaptación insuficiente a la insulino resistencia que se produce en la gestante.

En concreto, “las mujeres con diabetes gestacional tienen una mayor susceptibilidad ante la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), una susceptibilidad que se ve correlacionada con un menor crecimiento fetal, lo que confirma que antes de que el azúcar aumente ya hay otros parámetros alterados”, subrayó Bonet.

La explicación del fenómeno reside en que, en los casos de diabetes gestacional, al margen de originarse situaciones de hipoglucemia, se desencadenan otros procesos que resultan “igualmente decisivos” sobre la evolución del niño. Este síndrome, que padecen entre el cuatro y el seis por ciento de las mujeres, va en aumento debido a los mayores índices de obesidad en las madres y a la mayor media de edad, factores que aumentan el riesgo de sufrimiento fetal, macrosomía y problemas neonatales en los bebés, según informaron hoy los organizadores del simposio en un comunicado.

Ante los efectos perjudiciales de la oxidación, Bonet barajó la posibilidad del suministro de antioxidantes que mitigaran la incidencia de estos procesos. Para comprobarlo, suministró vitamina E a ratas diabéticas embarazadas que redujeron al cuatro por ciento su tasa de malformaciones congénitas, mientras que las que no recibieron ninguna dosis presentaban una tasa del 25 por ciento.

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