Científicos británicos identifican el tipo de enzima que alimenta el crecimiento de las células cancerígenas

LONDRES, 16 (EUROPA PRESS)

Científicos de la universidad de Harvard han identificado la enzima por la cual las células cancerígenas se convierten la glucosa del cuerpo en la energía necesaria para reproducirse con tanta rapidez, lo que teóricamente permitiría manipular el mecanismo de crecimiento tumoral en pacientes afectados de cáncer, a pesar de que la comunidad científica todavía se muestra escéptica sobre las posibilidades reales de este avance.

Concretamente, los investigadores han hallado la forma PKM2 de la piruvata quinasa, que es la que permite a las células cancerígenas consumir glucosa de forma acelerada. Al “obligar” a las células a cambiar el estado de la enzima, cesando la producción de PKM2, su crecimiento se vio reducido.

Los tumores se extienden tan rápidamente porque consumen glucosa a una velocidad mucho más alta de lo normal, mientras que las células sanas sólo requieren una mínima cantidad de energía para reproducirse. Es lo que se conoce como el llamado “Efecto Warburg” –en honor al químico alemán Otto Warburg–, uno de los principios esenciales en el terreno de la lucha contra el cáncer pero cuyo funcionamiento concreto todavía no acaba de comprenderse con claridad: la relación exacta entre glucosa y metabolismo origina, según los investigadores, varía en relación a los diferentes tipos de cáncer.

El director del equipo de investigación de Harvard, profesor Lewis Cantley, señaló que “la forma PKM2 de la piruvata quinasa es un posible objetivo en la terapia contra el cáncer”, porque “esta modalidad concreta se encuentra en todas las células cancerígenas que hemos examinado y porque su presencia es crítica para la formación de los tumores”, en declaraciones a la cadena británica BBC.

Sin embargo, la doctora Joanna Peak, del Centro británico de Estudios para el Cáncer, afirmó desconocer “si este descubrimiento puede aplicarse a las células cancerígenas humanas fuera de los laboratorios, así que será necesario realizar más estudios antes de que consideremos desarrollar tratamientos basados en este avance”.

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