Unesa dice que no basta con pedir cierres de nucleares como el de Cofrentes, hay que dar alternativas

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Pedro Rivero, consideró hoy que “no basta” con realizar “propuestas de cierre de centrales nucleares”, como la de Cofrentes, que ha planteado el Bloc-Iniciativa-Verds, “porque si se solicita el cierre, se tienen que ofrecer alternativas a esa energía”.

Rivero indicó que “el fin de esta central llegará cuando se ofrezca una alternativa que la iguale en precio, en eficacia y en seguridad”. Además, el vicepresidente de la sociedad Nuclear Española (SNE), José Eleuterio Gutiérrez, explicó que la central “está muy mejorada” porque “su evolución nunca ha sido estática”.

Además, Gutiérrez destacó que “las empresas españolas invierten unos 25 millones de euros para la modernización continua de las centrales, con los que se mejoran sistemas y con los que se llevan a cabo inspecciones continuas por parte del Consejo”.

Con estas medidas, “se detectan incidencias y sistemas a mejorar, sistemas a reforzar y a sustituir”, apuntó Gutiérrez, quien además indicó que en Cofrentes “se produjo un proceso de mejoras de penetración de la vasija, dentro del programa de mejoras para la central que está en activo” por lo que “hablar de cierre en 2011 no tiene sentido”.

Con respecto al total de once Informes de Sucesos Notificables (ISN) que registró Cofrentes el pasado año, Rivero destacó que “ahora se informa del doble de incidencias de lo que se hacía un año”, de hecho el informe del Consejo de Seguridad Nuclear enunció que “todos los ISN producidos en 2007 tuvieron en calificación de incidencia un cero”.

Según Gutiérrez, en Cofrentes, “la parada de larga duración que se produjo el pasado año se debió a la implantación de mejoras tecnológicas”. En concreto, al “cambio de unas tuberías que con el tiempo se habían visto sensibles a la corrosión”.

Asimismo destacó que “hay dos inspectores continuamente en la central y un equipo que ejecuta del orden de 20 inspecciones al año”. Además, “cada cinco años se reúne un grupo de expertos que durante un mes revisan cómo se hacen las actividades”. Es un “sistema parecido al de la ITV de los coches”, según apuntó Rivero, porque “las plantas tienen que pasar una prueba para seguir en activo”.

Para el vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía, Javier Penacho, “cada vez que hay problemas en las centrales de Ascó y Cofrentes, los gerentes de las empresas industriales están preocupados”.

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