Químicos de la Universidad de Alicante elaborarán el primer mapa de contaminación del agua en Córdoba (Argentina)

ALICANTE, 20 (EUROPA PRESS)

Un equipo de químicos de la Universidad de Alicante elaborará el primer mapa de contaminación del agua en la provincia argentina de Córdoba, dentro de un proyecto de 28.174 euros, financiados por la Agencia Córdoba Ciencia Sociedad del Estado y el Ministerio de Educación y Ciencia español dentro del Plan Nacional de Cooperación Internacional, según informaron hoy en un comunicado fuentes de la institución académica.

El catedrático de la Universidad de Alicante, Antonio Canals, encabezará el proyecto de análisis de contaminación del agua en la provincia de Córdoba, provincia argentina cuya extensión es tres veces la de España, con 165.321 kilómetros cuadrados 3,3 millones de habitante y la segunda provincia en población de la República de Argentina.

La propuesta de este departamento de la Universidad de Alicante servirá para dibujar el mapa de contaminación acuática y exportará” un método para tomar muestras, sencillo y respetuoso con el medio ambiente”.

La falta de controles sobre el agua potable y el deterioro de los recursos hídricos es “una constante en los últimos años que han derivado en problemas de salud como diarreas y en la detección de altos niveles de arsénico y contaminación orgánica”.

El grupo de Canals desarrollará este año varias acciones, entre ellas la asistencia técnica para monitoreo de la calidad del agua; la formación sobre métodos de análisis a investigadores de los Laboratorios de Aguas del Ceprocor del Ministerio de Ciencia de Córdoba en el campus de la Universidad de Alicante y la creación de un manual de consulta sobre metodología para el control de la calidad del agua.

El interés del grupo, denominado de Espectroscopia Atómica-Masas y Química Analítica en Condiciones Extremas, es “desarrollar metodologías ecológicas para el análisis de aguas que permiten reducir, e incluso eliminar totalmente, el consumo de reactivos en mucho casos tóxicos”.

En este sentido, Antonio Canals indicó que la “gran ventaja de estas metodologías es que son más ecológicas, ya que consumen menos volumen de reactivos, en muchos casos caros y tóxicos”. De este modo, “la investigación permite que se pase de gastar unos 100-200 mililitros de distintos tipos de disolventes a sólo unos pocos microlitros de disolvente, es decir, una cantidad muy inferior puesto que un microlitro es una millonésima parte del litro”.

Además, los expertos de la Universidad de Alicante apuestan por “el factor miniatura”. Según Canals, “el sistema, al estar miniaturizado, puede ser transportado a lugares de muy difícil acceso, cosa bastante frecuente en Latinoamérica”.

Así mismo, la provincia pampeana se caracteriza por una orografía de dos tipos: llanura y sierra, lo cual “dificulta la recogida de muestras”. El trabajo del grupo de la Universidad de Alicante “servirá también para reducir el tamaño de los frascos y sobre todo, la metodología de análisis se hace con un equipo de reducidas dimensiones y una gota ecológica”.

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