Sogarisa asegura que en 18 meses estarán recuperados todos los residuos del “Prestige”, de los que sólo el 8% es fuel

Touriño afirma que Galicia “multiplicó por 30” su capacidad de responder ante catástrofes similares y pone como ejemplo esta planta

A CORUÑA, 9 (EUROPA PRESS)

El tratamiento de las 60.000 toneladas de residuos generados por la marea negra del “Prestige” que fueron trasladados al centro de eliminación de residuos que la empresa Sogarisa tiene en la localidad coruñesa de As Somozas estará completado finalmente dentro de un año y medio, más de seis años después de que el siniestro del petrolero llenase de chapapote el litoral gallego.

De las 60.000 toneladas de residuos que llegaron a la planta de Sogarisa (Sociedad Gallega de Residuos Industriales), sólo el 8% es fuel, y aún quedan por tratar 20.000 toneladas que permanecen almacenadas. Según explicó la gerente de la empresa, Teresa Gutiérrez, la previsión es recuperar prácticamente el 100% de los residuos con una inversión que supera los 22 millones de euros.

Por su parte, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, que hoy visitó el centro de tratamiento de residuos, aseguró que la creación de esta planta servirá para que, ante otra catástrofe similar, se pueda responder con “tecnología avanzada”, ya que se trata de un proyecto “pionero y singular en todo el mundo” que fue creado íntegramente en Galicia para conseguir “abordar una respuesta tecnológicamente compleja y de éxito”.

“Cinco años después tenemos tecnología punta y singular y Galicia, a pesar de que debe permanecer en alerta de riesgo, ha multiplicado por 30 su capacidad de respuesta, lo que hace que estén más protegidas nuestras costas”, proclamó.

RECUPERACIÓN.

La principal dificultad a la hora de recuperar los residuos, según explicó la consejera delegada de Sogarisa, es que éstos se componen de una amalgama conformada al 60% por arena contaminada con fuel, 20% de agua, 12% de plástico y 8% de fuel.

Una mezcla provocada, según señaló el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, porque la recogida fue “espontánea y de voluntariado”, lo que hizo que fuera prácticamente manual y se mezclara con otros objetos como “botas, guantes o monos”. No obstante, reconoció que “las miles de personas que se implicaron en el proceso fueron los principales responsables de arreglar la crisis”.

PROCESO.

El complejo proceso de tratamiento, que adapta tecnologías empleadas en la industria química, petrolera y de suelos contaminados, permite obtener de los residuos cinco productos diferentes.

Así, el proceso comienza con una fase previa de trituración primaria para homogeneizar el producto, después de haber eliminado metales y piedras. El segundo paso es una unidad de fluidificación y segregación, una especie de “lavadora gigante” que separa los residuos por densidad. En el centro se sitúa la fracción sólida de plástico, sobre ella flota el fuel con agua y en el fondo se queda la arena.

El plástico se tritura, lava y separa para que, el de alta calidad sirva para crear tuberías, y el de baja para energía. El fuel y el agua pasan a otra fase de sedimentación para eliminar pequeñas partículas de arena restantes, para posteriormente, hacer una centrifugación múltiple y devolverle sus propiedades. Finalmente, las arenas se someten a un lavado químico y mecánico del que se extraen arenas, agua y pequeños nódulos de fuel.

Así, el proceso está situado en “la vanguardia tecnológica” por ser “una planta singular en España y en el mundo” que está pendiente de patentarse y por la que ya se han interesado otros países como Francia, ya que permite la máxima recuperación de componentes, según explicó la gerente de Sogarisa.

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