La planta de biodiésel de Linares (Jaén) ultima las pruebas para la obtención de biocombustible

JAÉN, 9 (EUROPA PRESS)

La planta Linares Biodiésel Technologies, ubicada en la Estación Linares-Baeza (Jaén), ultima estos días las pruebas previas al refinado de aceite para la posterior obtención del biocombustible y su comercialización.

Según informaron a Europa Press fuentes de Linares Biodiésel Technologies, las pruebas están prácticamente terminadas, por lo que está previsto que en las próximas semanas comience la fase de refinado para poder empezar a obtener biodiésel a finales de este mes de junio.

En cuanto al proceso de obtención de este biocombustible, detallaron que se trata de un “proceso lento” que comienza una vez se ha recibido el aceite. A continuación, se procede al refinado para obtener el biodiésel, que se almacena en unos tanques, donde permanece hasta su posterior comercialización.

Fue el pasado mes de abril cuando el consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Gaspar Zarrías, destacó el proceso que se ha seguido durante los dos últimos años tras el anuncio de la reforma de la OCM del Azúcar y subrayó que las buenas intenciones de Azucareras Reunidas se ha visto plasmada en la creación de esta planta de biodiésel, “una energía limpia y renovable que tiene que marcar el futuro de lo que va a significar el desarrollo económico de Andalucía y de Jaén”.

En lo que se refiere al funcionamiento de la planta, el director ejecutivo de Linares Biodiésel Technologies, Luis Muinelo, destacó que la planta tiene una capacidad de producción de 100.000 toneladas de biodiésel al año y explicó que la planta se suministra de materias primas o de aceites vegetales de primer uso crudos como el aceite de colza, palma, girasol y soja.

Los orígenes de este proyecto se remontan a la reforma de la Organización Común del Mercado (OCM) del azúcar, tras la que Azucareras Reunidas de Jaén (ARJ) presentó un plan de reestructuración que implicó la renuncia de su cuota. Esa renuncia le supuso el ingreso de 27,5 millones de euros, de los que 24,8 millones fueron para la empresa y los 2,7 millones restantes para agricultores y contratistas.

Ante este panorama, en julio de 2006 se aprobaron los planes de reestructuración, incluido el de la ARJ. En ese momento, se estableció un plazo para el desmantelamiento y restablecimiento de las condiciones medioambientales de 16 meses y un plazo máximo para un plan social que contempla dos años para la recolocación de la plantilla y tres años para la inserción laboral.

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