La Universidad de Sevilla investiga la contaminación nuclear de Thule (Groenlandia) para prevenir sus efectos

La tecnología del Centro Nacional de Aceleradores es la más avanzada para conocer las características de las partículas calientes

SEVILLA, 1 (EUROPA PRESS)

El Centro Nacional de Aceleradores (CNA) de la Universidad de Sevilla colabora con el DOCTOR Mats Eriksson, del Laboratorio del Medio Ambiente Marino de la Organización Internacional de Energía Atómica (OAEA), para determinar las características de las partículas calientes halladas en Thule (Groenlandia).

El profesor Eriksson ha alabado la labor del CNA, calificándola de “esencial para descubrir el grado de influencia de estas partículas calientes en el ser humano” y se ha mostrado “muy contento con esta colaboración”, informó la Hispalense en un comunicado.

Las partículas calientes son concentraciones altas de contaminación radioactiva. El trabajo del doctor Eriksson, que se inició en 1997, se centra en investigar la presencia y composición de partículas calientes radiactivas que se encuentran en Thule como consecuencia del accidente, similar al de Palomares (Almería), que se produjo en esta región de Groenlandia en 1968.

El interés de estas investigaciones radica en conocer la composición, la forma química, el modo en el que las partículas se diseminan en el ambiente (litosfera, biosfera, atmósfera) y cómo llegan al ser humano. En opinión de Manuel García León, director del CNA, “estas partículas –de plutonio y uranio principalmente– no tienen efectos perjudiciales directos en el ser humano. Lo importante es conocer cómo actúan, para intervenir de modo adecuado ante un accidente de verdadera gravedad, como fue el de Chernobil”.

En este estudio participa también el Centro de Investigación, Tecnología e Innovación de la Universidad de Sevilla (Citius) con el sistema de Microscopía Electrónica y el servicio de Radioisótopos.

En el accidente de Thule se dispersaron seis kilos de elementos radiactivos, de los que sólo se han podido recuperar tres kilos y medio en las tareas de limpieza. Por ello, esta zona de glaciares es determinante por el alto grado de aglomeraciones que pueden ser estudiadas para la Radioecología.

En concreto, Manuel García León explica que “las partículas calientes son como fuentes, que se van vaciando poco a poco”. Asimismo destaca “que los estudios por medio de las técnicas del CNA serán más clarificadores ya que, hasta ahora, no se habían utilizado técnicas tan novedosas como las que forman parte del Centro Nacional”.

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