Paleontólogos encuentran en Libros (Teruel) el primer caso conocido de conservación de médula ósea fósil en anfibios

LIBROS (TERUEL), 27 (EUROPA PRESS)

Un equipo compuesto por paleontólogos de Dublín, Bristol, Barcelona, Nueva York y de la Fundación Conjunto Paleontológico de Dinópolis en Teruel, ha identificado y descrito por primera vez médula ósea fosilizada en ranas y salamandras de la localidad turolense de Libros.

Se trata de fósiles muy conocidos por los paleontólogos y por los visitantes de los Museos de Ciencias Naturales, ya que se encuentran ranas de Libros en los mejores museos del mundo. Estas ranas vivieron hace unos 10 millones de años y se han ido recuperando durante décadas con motivo de las labores mineras –actualmente inactivas– que se realizaban en Libros para explotar azufre.

En Teruel se pueden contemplar ranas de Libros en Dinópolis (incluyendo un interactivo que muestra las características de su fosilización; las ranas pertenecen a la colección histórica del Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC) y en el Museo del Colegio La Salle.

Tras estudiar el modo en el que se han conservado 15 salamandras, 56 ranas adultas y 79 renacuajos de Libros, los resultados de la investigación se acaban de publicar en el número del mes de agosto de la revista Geology (Geological Society of America); allí se describe el proceso que permitió la conservación de esta estructura orgánica con tan alta fidelidad, manteniendo la estructura tridimensional y el color original. Concretamente, se interpreta que el proceso consiste en que los propios huesos de los anfibios constituyeron barreras microambientales de protección, impidiendo el flujo microbial a su interior.

En este proceso resulta crucial la presencia de abundantes microporos que atraviesan el hueso, cuyo diminuto tamaño impidió la entrada de bacterias al interior del mismo mientras permitían, por el contrario, el paso de iones a su interior, dando lugar así a la fosilización de la médula ósea.

Nunca hasta ahora se habían identificado estructuras tan delicadas como el tuétano en vertebrados fósiles. Solamente se conocía con anterioridad otro caso de conservación tridimensional de tejidos orgánicos tan extraordinariamente delicados: se trata de vasos sanguíneos no mineralizados y de posibles osteocitos descritos el año 2005 en un hueso de Tyrannosaurus rex. Ambos casos constituyen materiales potenciales para la recuperación de biomoléculas en organismos ya extinguidos. De hecho, ya se han comenzado análisis geoquímicos en los fósiles de Libros para determinar si se han conservado algunas biomoléculas originales (proteínas, ADN).

Este hallazgo incide una vez más en la extraordinaria riqueza y diversidad de fósiles que se encuentran en la provincia de Teruel, así como en los vanguardistas proyectos de investigación que se realizan utilizando como base el patrimonio paleontológico turolense.

La investigación ha sido posible gracias a la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, Grupo Emergente FOCONTUR) y Enterprise Ireland Basic Research Grant.

Para celebrar la aparición de esta publicación, el acto de clausura del V Curso de Paleontología y Desarrollo de la Universidad de Verano de Teruel se desarrollará mañana en el propio yacimiento de anfibios de Libros, a las 12,45 horas.

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