Genetista aboga por los comités de bioética para decidir sobre la puesta en marcha de investigaciones científicas

El genetista cree que deben comprobarse “los mínimos éticos” que soportaría la sociedad

GIJÓN, 20 (EUROPA PRESS)

El catedrático de Genética Juan Lacadena abogó por la creación de comités de bioética en los hospitales y centros de investigación que diriman la cuestión sobre la conveniencia o no de llevar a cabo un proyecto científico. Para él, estos órganos deliberativos deben ser “independientes, pluridisciplinares y plurales”.

“Hay que ver los mínimos éticos que podrían ser asumidos por la sociedad”, apuntó. Lacadena participó en una ponencia que se celebró esta tarde en Gijón dentro de las jornadas internacional sobre células organizadas por la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI).

Para Lacadena debería hacerse una doble contabilidad no sólo de los pros o contras de llevar a cabo la investigación, sino también de que no se realice. Se enfrentaría entonces, a su juicio, una doble ética, la de la investigación en sí y la de la no investigación, en las que interviene la ética de la responsabilidad.

En este sentido, recordó el caso de la primera niña probeta y se interrogó sobre qué hubiera ocurrido si no se hubiera investigado. De la misma manera se manifestó respecto al primer trasplante de corazón, que por tener un significado “emotivo” tuvo una reacción en contra importante. Por ello, se preguntó sobre qué pensamos ahora, después de 30 años, sobre la polémica creada en aquel entonces y sobre si se hubieran prohibido más trasplantes.

Respecto a la posible injerencia de la Iglesia en las investigaciones científicas, Lacadena puso de ejemplo el caso de Francia, un país laico donde su presidente, Jacques Chirac, escogió como representantes del comité de bioética, conforme a los cinco que él puede nombrar, a cuatro representantes de las religiones mayoritarias y a un filósofo comunista ateo.

Esto para él es un ejemplo de “pluralidad ideológica”. En su opinión, los comités deberían estar formados por expertos en diferentes materias, que sean escogidos por sus conocimientos y no por su “ideología política”.

Por otro lado, habló de los métodos de obtención de las células madre, que él llama troncales, como son: los embriones ex profeso para la investigación, los sobrantes de la reproducción in vitro, los “somáticos de transferencia nuclear” –sin la precedente fertilización– y los embriones humanos partenogenéticos, que se están experimentando con ratones.

Lacadena afirmó que hoy en día para obtener células troncales “hay que destruir los embriones”, algo que hace años la ministra de Sanidad del Partido Popular dijo que no era necesario con el objetivo, según el genetista, de “manipular la opinión social para que la base electoral no se viera amenazada”.

Recordó, no obstante, dos investigaciones que se habían hecho con ratones sin destrucción del embrión viable. En un caso se hizo una separación celular y en el otro la alteración de la transferencia del núcleo para inducir una deficiencia en un gen y que así el embrión no sea viable. “Esto no se ha hecho en humanos, aunque sería un programa de embriones no viables, aptos para donar sus células troncales”, indicó. “La parte ética es saber hasta qué punto se puede hacer”, añadió

También hizo alusión a la ley aprobada el pasado 26 de mayo de reproducción asistida, por la que la conservación de embriones se establece hasta que la mujer sea adecuada para ser madre, es decir, hasta la menopausia. Para Lacadena está ley presenta algunas lagunas, como por ejemplo qué se considera “ser humano”.

Además, mencionó el proyecto de biomedicina que autorizará la transferencia del núcleo y la clonación con fines terapéuticos. Lacadena recordó que no es lo mismo la transferencia nuclear que la fecundación, “aunque algunos piensen que es equiparable.

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