Los linfomas cutáneos afectan a una de cada 100.000 personas, según expertos

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

Los linfomas cutáneos, pese a ser un tipo de cáncer no muy conocido, afectan a una de cada 100.000 personas, aunque casi todos los hospitales nacionales tienen una infraestructura específica para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de estos pacientes, según afirmaron dermatólogos reunidos en el XXXIV Congreso Nacional de Dermatología y Venereología.

La diferencia entre los linfomas cutáneos y los linfomas que se desarrollan en los ganglios linfáticos (linfomas ganglionares) es que si los primeros se originan de forma primaria en la piel tienen un curso evolutivo distinto y suelen ser menos agresivos. En este sentido, la mayoría de los linfomas foliculares de origen primario en la piel no necesitan, normalmente, quimioterapia y radioterapia, sino tratamientos más conservadores. Si se tratan de la misma forma que los ganglionares, los pacientes se exponen a tratamientos más agresivos de lo que necesitan, explicaron los especialistas.

Por otra parte, el linfoma cutáneo más común es la micosis fungoide, una patología que aparece generalmente en edad adulta y que suele convertirse en una forma crónica de linfoma. Pero también hay otros tumores linfáticos, los del tipo B, que afectan a gente joven y, excepto en casos muy específicos, suelen tener un comportamiento poco agresivo y benigno. “También existen casos raros con pronóstico muy dispar”, explicó el presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología, José Luis Díaz. Así, “los linfomas cutáneos ZD30 positivos, si son primarios de piel, sabemos que el 100% de los pacientes sobrevive al proceso; sin embargo, si son secundarios, el pronóstico es muy malo: por ello, la fase en la que se detecta el linfoma es muy importante”, aseguró Díaz.

Los linfomas pueden ser una patología asociada a otros problemas como son las infecciones. No obstante, las que favorecen en mayor medida el campo de los linfomas son las infecciones víricas; aunque también pueden participan algunas de carácter bacteriano o algunas picaduras de insectos que son capaces de derivar en algún tipo de linfoma B.

Según el presidente de la Academia, no existe ningún tipo de tratamiento preventivo en relación a los linformas cutáneos, pero en la práctica clínica se ha observado que un gran número de pacientes con linfomas de piel presentan un cuadro de alergias positivas a muchos alergenos distintos.

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