Las partículas desprendidas por automóviles diesel aumentan la alergenicidad en más de 20 veces, según expertos

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

La contaminación ambiental puede aumentar la alergicidad de determinados tipos de pólenes y, en concreto, las partículas desprendidas por autómóviles con motor diesel son capaces de incrementar la alergenicidad en más de 20 veces, según datos presentados en la “I Jornada de Actualización en Alergia Respiratoria: Polinosis”.

El doctor Javier Subiza, uno de los coordinadores de la jornada celebrada el pasado fin de semana en Castelldefells (Barcelona), afirmó al respecto que el número de alérgicos a cupresáceas (cuya especie más importante es el ciprés) en Madrid ha subido hasta un 58%, frente al 23% que se registró en 1995. “Si tenemos en cuenta que este polen no ha aumentado en los últimos diez años –añadió– podemos pensar que existe un aumento de su alergicidad provocado, quizá, porque el parque de automóviles diesel se ha multiplicado por tres durante este mismo período”.

Ésta es alguna de las conclusiones que el doctor Subiza, coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), ha avanzado del estudio Polinosis 2003, realizado a un total de 1.536 pacientes de 13 ciudades españolas, con una edad media de 32 años.

El objetivo de este estudio es determinar la presencia de pólenes atmosféricos en las diferentes ciudades de España y la contribución de éstos en los síntomas de polinosis, y comparar los resultados en las diferentes áreas de España al utilizar todos exactamente la misma metodología.

ESPAÑA VERDE/ESPAÑA SECA.

Así, el estudio Polinosis 2003 compara el número de polisensibilizados de la España verde y la España seca. En este punto, los investigadores han observado que en la España seca existe un 88% de polisensibilizados, en comparación con el 51% de la España verde.

Además, esta alta sensibilización en la España seca, se asocia a una mayor prevalencia de asma ya que “se ha descrito una relación muy cerrada entre la polisensibilización y la prevalencia de asma, demostrada a través de la correlación ascendente entre asma y grado de atopia”, afirmó el doctor Subiza.

Según el estudio, un 93% de los pacientes con polinosis presentaron rinitis, un 89% conjuntivitis y un 41% asma. Estos datos son prácticamente iguales a los del estudio Alergológica 92, de hace 10 años, lo cual indica que no ha aumentado la prevalencia de asma entre los pacientes alérgicos a los pólenes.

El rango de edad máximo de incidencia de la polinosis se sitúa entre los 25 y 34 años, “con lo que existe un desplazamiento a la derecha respecto al Alergológica, donde la media de edad se situaba entre los 15 y los 24”. “Esto confirma que es una enfermedad que afecta a jóvenes adultos –agregó el doctor Subiza– aunque se ha demostrado que el rango es muy amplio, afectando prácticamente a pacientes de cualquier edad”.

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