Ecologistas dicen que sólo tres de las 22 águilas imperiales liberadas por Junta andaluza “están vivas y localizadas”

Critican que el proyecto de reintroducción en La Janda es un “fraude” y que la pareja que en teoría estaba criando “no existe”

CADIZ, 21 (EUROPA PRESS)

Ecologista en Acción aseguró hoy que de las 22 águilas imperiales que la Consejería de Medio Ambiente ha liberado en La Janda desde 2002, en el marco de su proyecto de reintroducción, sólo tres “están vivas y localizadas”, ya que once ejemplares “fueron hallados muertos” por veneno, electrocución, disparos y otras causas y los ocho restantes “han desaparecido sin dejar rastro y casi con toda probabilidad, habrán fallecido”.

Según un comunicado remitido a Europa Press por los ecologistas, la “exitosa” reintroducción de este ave, desaparecido desde 1956 de la comarca gaditana de La Janda, es un “fraude y una dolorosa y gran mentira”, refiriéndose principalmente “al anuncio, el pasado 6 de marzo, por parte del CSIC” de que había sido localizada una pareja de águilas imperiales con comportamiento reproductor y nido en la provincia, fruto del citado proyecto.

No obstante, “la hipotética pareja no existe”, el nido hallado “había sido reconstruido artificialmente” y el macho liberado por el proyecto, que supuestamente formaba pareja con una hembra totalmente silvestre, “estaba ya en esas fechas y sigue asentado y localizado por el equipo de seguimiento de la Consejería de Medio Ambiente en la Sierra Norte de Sevilla”. Además, la citada hembra “sería una de las águilas imperiales halladas muertas envenenadas el pasado 11 de febrero en Las Piletas, término municipal de Puerto Real (Cádiz)”.

Así las cosas, Ecologistas en Acción manifestó que este “fracaso era previsible y así lo advertimos reiteradamente” cuando les fue presentado un proyecto que rechazaron sobre la base de un “profundo conocimiento” del territorio, ya que La Janda tiene “elevados factores de potencial riesgo” para la especie, como tendidos eléctricos, “arraigado uso” de venenos para el control de predadores, “escaso conocimiento y nula implicación” de los propietarios y habitantes del territorio en el proyecto, “proliferación” de nuevas infraestructuras y “pérdida” del hábitat natural.

Por todo ello, la organización pidió la paralización del proyecto y el cese fulminante de sus responsables, porque “lamentablemente los hechos nos dan la razón”, y la iniciativa, finalmente, ha provocado que La Janda “haya incrementado su papel de sumidero de jóvenes águilas imperiales provenientes de otras áreas, como Sierra Morena o Doñana”.

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