Tres crías de iguanas Fidji nacen en el Zoo de Madrid, por primera vez en cautividad en Europa

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

Cinco cuidadores del Zoológico de Madrid han logrado criar en cautividad, por primera vez en España, tres crías de iguanas de las islas Fidji, después de tres intentos fallidos y dos años de espera, algo que todavía no se había conseguido en Europa fuera de su hábitat. Además, este mismo equipo ha sido el pionero en la cría de sapos uruguayos, una especie de difícil adaptación en nuestro país.

El “éxito” del nacimiento de las iguanas Fidji radica en que esta especie es una de las más protegidas del mundo. Los pocos ejemplares que aún existen se han repartido “estratégicamente” en varios zoológicos mundiales y el que se encuentra en Madrid ha sido el único en toda Europa en reproducirse en cautividad.

Cristina Valero, uno de los miembros del equipo, confesó sentirse “muy orgullosa”. “Estamos muy orgullosos porque nos ha costado tres años de errores hasta que al final hemos conseguido las crías. Ahora estamos en un momento difícil porque la alimentación de los bebés es complicada, pero estamos intentando todo para que salgan adelante”, reconoció en declaraciones a Europa Press.

“Hemos tenido que inventar mecanismos para que la hembra encontrara profundidad y un sitio donde poner los huevos, y tras un largo periodo de incubación han eclosionado dos machos y una hembra”, agregó.

Sin embargo, los responsables se muestran “cautos” y apuntaron que las crías se encuentran aún en un periodo crítico. “Estamos esperando y probando que coman y que salgan adelante porque una vez que han salido del huevo empieza el periodo más crítico y confiamos que seamos capaces de mantenerlos vivos y que lleguen a adultos”.

LOGRAN CRIAR 100 SAPITOS URUGUAYOS

Otro de los logros de estos cinco cuidadores del Zoo de Madrid es la cría de más de 100 sapitos uruguayos. “Es la primera vez que se crían en España, por lo menos en zoológicos y en cautividad”, reconoció Cristina.

Asimismo, explicó que “la cría de estos sapitos es complicada también porque en su hábitat natural las hembras ponen los huevos en charcas estacionarias que duran una o dos semanas y los sapitos no tienen el instinto de salir del agua”.

La responsable indicó que la mayor dificultad que han encontrado en este proceso es a la hora de su alimentación. “Son sapitos muy pequeños y se alimentan de microfauna y ésta es muy difícil de conseguir”. No obstante, los cuidadores se mostraron esperanzados en que estas crías salgan adelante. “Hemos conseguido sacar unos 100 adelante y confiamos en que al menos 50 lleguen a ser adultos”, concluyeron.

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