Investigadores españoles descubren que el vino contiene una “cantidad importante” de fibra saludable

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado por primera vez que el vino contiene una “cantidad importante” de fibra dietética saludable, hasta el punto de que constituye el tercer componente mayoritario de este producto, tras del agua y el alcohol.

Los científicos, dirigidos por Fulgencio Saura-Calixto, investigador del Instituto del Frío (CSIC) de Madrid, han publicado su hallazgo en el último número de la revista “American Journal of Enology and Viticulture”.

Saura-Calixto destaca que importante presencia de fibra dietética en el vino “hasta ahora había pasado desapercibida” y explica que el hallazgo, realizado por primera vez en el mundo, ha sido posible gracias a un nuevo sistema de detección, basado en tratamientos enzimáticos y diálisis, desarrollado en el Departamento de Metabolismo y Nutrición de este instituto del CSIC.

En concreto, los investigadores analizaron muestras de vinos tintos y blancos de La Mancha, Ribera del Duero, La Rioja, Jumilla, Rueda y Penedés, concluyendo que el contenido de fibra es de al menos 1 gramo por litro en vinos tintos y de 0,2 gramos por litro en blancos. El mayor contenido de fibra dietética se encontró en un vino de Jumilla (1,4 gramos por litro).

A juicio del coordinador del trabajo, “es importante que se haya desarrollado un método específico para su determinación (de la fibra dietética) en vino, porque las tablas internacionales de composición de alimentos sostienen que el vino no tiene fibra”.

Saura-Calixto destaca por otro lado que la fibra presente en el vino “tiene una composición específica, quizá única, por tener una cantidad significativa de polifenoles asociados a su matriz, lo que le confiere unas propiedades biológicas de extraordinario interés científico”.

De hecho, según informa el CSIC, estudios previos han determinado que los polifenoles tienen propiedades cardiosaludables relacionadas con el consumo moderado de vino tinto (de 200 a 300 mililitros al día), gracias a su capacidad para eliminar radicales libres y a sus efectos antioxidantes.

En concreto, la fibra dietética detectada en el vino está compuesta por polisacáridos no digestibles procedentes de la piel de las uvas, sus semillas y las levaduras de vinificación. No obstante, según el científico, la cantidad del compuesto puede variar en función del tipo de uva y el proceso de elaboración. Además, la detección de la fibra dietética supone “la presencia de un nuevo compuesto bioactivo saludable en vino”.

Por último, el CSIC indica que la fibra dietética es un constituyente que se encuentra en los alimentos vegetales y que no es digerible por el ser humano, si bien tiene un papel importante en nutrición y salud. Los vegetales contienen dos tipos de fibra, insoluble y soluble, en distinta proporción. El mayor déficit de fibra en la dieta habitual en países industrializados corresponde a la forma soluble. La fibra descubierta en el vino por los investigadores del CSIC es, precisamente, del tipo soluble.

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