Investigadores del proyecto Empafish elaboran las bases de datos sobre las 20 reservas marinas de Europa

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 14 (EP/IP)

La Universidad de La Laguna es la anfitriona de la reunión plenaria del proyecto europeo Empafish, que aglutina a investigadores de siete países (España, Francia, Italia, Malta, Reino Unido, Francia y Portugal), y que entre este martes y el jueves se reúnen para analizar los resultados del primer año de vigencia del proyecto (son tres en total).

En este periodo se ha trabajado en la elaboración de las bases de datos que compilan toda la información relativa a las veinte reservas marinas de Europa, radicadas en el Mediterráneo, Azores y Canarias, así como de otras zonas costeras protegidas.

La compilación de esta información, aún inacabada, resultará esencial a la hora de diseñar políticas de gestión pesquera y de protección de la diversidad marina en la Unión Europea, tal y como afirma uno de los promotores del proyecto en la Universidad de La Laguna, el profesor titular de Zoología Ignacio Lozano Soldevilla.

A este encuentro han acudido una cincuentena de investigadores de las catorce universidades y centros de investigación implicados, con el propósito de poner en común la información ecológica, pesquera y socioeconómica. El proyecto, financiado dentro del VI Programa Marco de I+D+I de la UE, pretende recopilar información no sólo de la situación actual de estas zonas protegidas, sino que también contempla datos de más de una decena de años.

Para llevarlo a cabo, Empafish se ha dividido en seis paquetes de trabajo, liderados por las universidades de Alicante, Azores, Brest (Francia), y los centros de investigación marina de Barcelona, Plymouth (Inglaterra) y de Perpignan (Francia). La Universidad de La Laguna colabora en tres de los seis grupos.

En Canarias, este proyecto afecta afecta a las reservas marinas de La Graciosa e islotes del norte de Lanzarote y de La Restinga (El Hierro), por lo que sus resultados pueden tener mucha importancia social y económica, además de la puramente científica. Ignacio Lozano explica que si bien la protección marina de La Restinga está asegurada, en el caso de La Graciosa no ocurre igual, “ya que al tratarse de una zona más amplia, la vigilancia debe ser constante”.

El proyecto, además, tiene potestad para preponer a la Comisión Europea las medidas de gestión, protocolos y herramientas más adecuadas para el diseño de nuevas reservas marinas y la evaluación y seguimiento de las establecidas. Para ello se desarrollarán métodos cuantitativos y modelos capaces de evaluar los efectos de la protección y la efectividad de las medidas de gestión aplicadas. El presupuesto global con el que cuenta es de 3.056.808 euros, de los cuales la Comisión Europa ofrece 2.399.965.

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