Investigadores almerienses comprueban un descenso en el nivel del colesterol tras el consumo de café filtrado

ALMERÍA, 9 (EUROPA PRESS)

El grupo “Psicología y Salud” de la Universidad de Almería (UAL) ha observado en un trabajo de investigación realizado con una treintena de voluntarios un descenso de los niveles de colesterol en los consumidores asiduos de café cuando cambian sus hábitos para consumir un tipo de café filtrado.

En un comunicado remitido a Europa Press, Andalucía Investiga, el programa de divulgación científica de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, indicó que el café contiene dos alcoholes diterpénicos llamados cafestol y kabehol, que se liberan durante el preparado, y que son capaces de incrementar los niveles de colesterol.

Los estudios, financiados por la Compañía Internacional del Café han demostrado que dependiendo de la modalidad de la preparación del café su ingesta puede afectar en mayor o menor medida a sus niveles de colesterol. Así, los cafés tratados mediante filtros de papel son capaces de retener los alcoholes producidos. Sin embargo, el café sin filtrar incrementa la cantidad de cafestol y kahweol presentes en el líquido que se bebe.

De esta forma, treinta voluntarios consumidores de entre tres y siete cafés al día han sido el objeto de análisis en esta investigación. Durante nueve meses se ha medido a cada sujeto los niveles de colesterol total, colesterol LDL (perjudicial), colesterol HDL (beneficioso) y triglicéridos cada quince días.

Los resultados obtenidos, que desarrollaron durante los tres primeros meses, indicaron una línea base muy estable, es decir, bajo las condiciones de dieta y de consumo de café habituales los niveles de colesterol se mantenían estables.

Posteriormente, durante otros 90 días, los sujetos manteniendo las mismas condiciones sólo podían tomar el café especial –a modo de infusión– suministrado por el grupo de investigación. Al realizar los análisis de colesterol cada 15 días, al igual que en el caso anterior, se observó que en la mayoría de individuos los niveles de colesterol total y LDL disminuyeron, mientras que los de HDL se incrementaron, lo que supone un efecto beneficioso en el organismo.

Con objeto de concretar aún más en las características y riesgos individuales de los sujetos seleccionados, este grupo prepara otro estudio con personas que tengan riesgos cardiovasculares –como los mayores de 60 años– u otras patologías como la obesidad.

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