El CSIC coordina un proyecto de 11 países europeos para el desarrollo de nanomateriales

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) coordina el proyecto europeo IP Nanoker, dirigido a desarrollar, hasta 2009, nuevos materiales cerámicos nanoestructurados y nanocompuestos (nanomateriales) con posibles aplicaciones en campos como la biomedicina, la óptica o la industria aeronáutica. El proyecto cuentacon la participación de 25 entidades de 11 países europeos (principalmente de Italia, Francia, España y Alemania) y dispone de un presupuesto de 20 millones de euros.

La participación del CSIC como coordinador del proyecto se gestionará a través de dos de sus centros de investigación, el Instituto Nacional del Carbón, en Oviedo, y el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid. El investigador del CSIC y director del proyecto, Ramón Torrecillas, aseguró que, una vez definidas con precisión las necesidades de innovación, “se espera obtener un avance significativo que constituya el origen de nuevos productos en un futuro próximo”.

El objetivo final de este proyecto de la UE es el desarrollo de nuevos nanomateriales cerámicos con propiedades muy superiores a los materiales existentes en la actualidad. En el campo de la biomedicina, por ejemplo, se desarrollarán materiales cerámicos para fabricar nuevas válvulas cardiacas e implantes dentales, de cadera y rodilla, con tiempos de vida muy superiores a los actuales. Asimismo, se buscarán sustitutos óseos que permitan el control de la respuesta celular y del tejido vivo adyacente, mediante la utilización deagentes biológicos y factores de crecimiento.

Otras aplicaciones de los nanomateriales que resulten de esta investigación internacional serán el diseño de espejos para satélites más ligeros, con mayor estabilidad, así como de ventanas de radiación para la guía de satélites. Además, Torrecillas explicó que se desarrollarán láser policristalinos de alta eficiencia, componentes y recubrimientos para motores aeronáuticos, o materiales nanoestructurados de carbono para células de combustible ymicrodispositivos.

Entre los beneficios que aportan este tipo de materiales, el investigador del CSIC y coordinador de IP Nanoker destaca que “aúnan biocompatibilidad y altas prestaciones mecánicas, lo que supone un gran avance económico y, sobre todo, social, ya que permitirá una importante mejora en la calidad de vida de los pacientes”, concluyó Torrecillas.

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