La Universidad de Valladolid detecta, por primera vez en España, un hongo mortal para el pino carrasco

PALENCIA, 5 (EUROPA PRESS)

Un equipo de profesores del campus de la Yutera de Palencia, perteneciente a la Universidad de Valladolid (UVA), ha localizado en diversos puntos de Castilla y León, principalmente de la propia provincia, los primeros indicios de la existencia en España de un hongo no habitual en climas mediterráneos y mortal para el pino carrasco, con presencia en esta Comunidad, Madrid, Cataluña, Andalucía, Valencia y Murcia.

Se trata del hongo “Gremmeniella abietina”, propio de zonas norteñas como Canadá o Finlandia, y que en el primero de los casos llegó a causar “daños y pérdidas en el 70 por ciento del arbolado” de dos especies de pino como son el “pinus strobus” y el “pinus resinosa”.

Así lo explicó en declaraciones a Europa Press el coordinador de la investigación, Julio Díez Casero, quien afirmó que existen pruebas obtenidas en laboratorio de la presencia del hongo en el Valle de Cerrato y otras zonas del sur de la provincia y periferia de la capital y en asentamientos cercanos de Valladolid, así como sospechas fundadas de que el organismo podría estar presente en el territorio soriano.

El hallazgo sucedió después de una recogida de muestras en los montes de Palencia realizada por integrantes del área de ETS de Ingenierías Agraria, en la que se constató la existencia de una serie de zonas donde aparecían ramas muertas de pino carrasco e incluso ejemplares completamente desfoliados e intertes.

Aunque los síntomas de la existencia de este hongo eran claros (un amarronamiento de las hojas del árbol, la muerte de las mismas desde su extremo más elevado y la aparición de manchitas negras delatoras de la presencia del Gremmeniella abietina), no fue hasta que semanas de trabajo con el microscopio que se llegó a esta certeza.

Las pruebas en laboratorio y la confirmación a través de análisis mediante técnicas moleculares y de microscopía realizados en Canadá y Finlandia permitió demostrar que los daños habían sido provocados por este biotipo de “Gremmeniella”, y no por insectos u otros agentes orgánicos que afectan al pino de forma similar.

Una vez probado este supuesto, desde la UVA empezaron a realizar trabajos de investigación para comprobar hasta qué punto estaba extendido y la forma de combatirlo, “porque es un organismos bastante peligroso” y que hasta el momento no había aparecido en España. Actualmente cuentan con fondos de la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Ciencia y Tecnología para determinar en qué puntos de la geografía nacional se corre el peligro de agresión a los asentamientos de pino.

POR IMPORTACIÓN DE PLANOS O DEBIDO AL CLIMA

Los expertos de la Universidad de Valladolid barajan varias hipótesis para explicar la aparición del “Gremmeniella abietina” en este entorno. La primera, según Díez Casero, es que lleve en España años o décadas pero no se hubiese detectado y por lo que fuera no hubiera causado daños, pero por cambios en el clima o por problemas de sequía fuerte como la del año anterior, podría haber comenzado a causarlos”.

La segunda, más probable y “factible” a juicio del investigador, es que haya llegado por la importación de plántulas para la reforestación de pino, aunque eso está todavía por determinar.

En ese sentido, Díez Casero afirma que existe la posibilidad de que los árboles pudieran llegar a adaptarse y que los daños ya provocados no fueran a más. Pero para el investigador es más probable que el hongo siga matando ejemplares. “Lo que nos da un poco de miedo es que está afectando al regenerado”, por lo que sería posible que en los sitios que aparece el hongo, no haya regeneración de los árboles plantados para reforestar, lo que provocaría que “los que están creciendo no sean capaces de llegar a adultos”.

“Recientemente vemos que está cambiando en donde más daño produce es en el árbol regenerado, árboles de un metro o dos. En los más pequeños hay mucho que están muertos y los pinos de tres o cuatro metros también están muriendo”, aseguró el profesor de la UVA.

CÓMO COMBATIRLO

Durante los próximos años, la línea de investigación de su equipo va encaminada estudiar el control de la acción del “Gremmeniella abietina” a través de la utilización de organismos antagonistas, propios del monte donde se pretenden emplear, para no afectar negativamente al medio.

“En un campo de cereal u otro cultivo agronómico, con una plaga, se aplica un insecticida o fungicida y podemos acabar con ello. El monte es un sistema mucho más complejo. No podemos utilizar en él de forma indiscriminada productos fitosanitarios porque podríamos afectar a otros organismos beneficiosos como los boletus o níscalos, insectos o fauna”, destaca.

“Pensamos que la forma de control podría ser el control biológico, utilizar organismos que se encuentran en el mismo monte para controlar el agente nuevo o introducido”, afirma el investigador que explica que se han localizado varias especies de hongos que en laboratorio han limitado “bastante” el crecimiento del otro agente negativo.

Las investigaciones continuarán por el camino de probar dichas especies en invernadero, inoculando el “Gremmeniella” en plántulas para posteriormente probar el efecto de los organismos beneficiosos.

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