El director de la RAE alerta sobre el déficit que el español arrastra como lengua de la ciencia y de la técnica

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

El director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, alerta sobre el déficit que el español arrastra como lengua de la ciencia y de la técnica. Así lo expondrá mañana en el transcurso de una conferencia que pronunciará en Madrid dentro del Ciclo “Un horizonte para España”, organizado por La Caixa.

Según un resumen de esta conferencia, que lleva por título “Lengua y comunidad: el horizonte del español” y al que ha tenido acceso Europa Press, García de la Concha señala que “cuando hoy se habla del español como lengua internacional, se centra la atención -y suele hacerse de manera enfática- en el crecimiento numérico de hablantes y en el interés que su estudio suscita en diversas partes del mundo”.

En su opinión “de ahí deriva una imagen mítica que conviene revisar porque se ocultan los problemas del déficit que el español arrastra como lengua de la ciencia y de la técnica; su todavía escasa presencia en el campo de las comunicaciones informáticas, y su uso limitado en el mundo de las relaciones diplomáticas”.

“La conciencia de que la defensa de la unidad del español y de su afianzamiento como lengua de comunicación internacional reclama una política igualmente unitaria y la de que los españoles constituimos hoy tan sólo la décima parte de los hispanohablantes, evidencia la necesidad de saltar las tapias del corral para insistir en una política lingúística panhispánica”, apunta el director de la RAE. TENSIONES LINGÜÍSTICAS

Al hilo de todo esto, Víctor García de la Concha considera que escrutar el horizonte de la Lengua española en los albores del nuevo siglo “obliga ante todo a repasar, siquiera sea de manera concisa, su progresiva configuración, en convivencia con otras lenguas, como lengua nacional de España, y lengua nacional de los diecinueve países de Hispanoamérica, que han contado y que cuentan con otras muchas lenguas indígenas”.

“La consideración de ese proceso ilustra de manera clara las tensiones que han operado en el plano lingúístico sobre la unidad del español y, en el orden social y político, sobre su función como instrumento de configuración de la comunidad que se sustenta, en buena medida, en su cultura una y varia”, señala.

“A ese capítulo central ha de añadirse el del estudio de la expansión del español en los Estados Unidos, próximo a convertirse en el segundo país hispanohablante, y de los problemas que esa expansión plantea -entre ellos, el del fantasma del spanglish-, y en otros países como Brasil. Sin olvidar lo que supone la presencia del español en África y Filipinas”, asegura el director de la RAE.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *