Los astronautas de la Estación Espacial Internacional comienzan las pruebas del nuevo traje de operaciones

CABO CAÑAVERAL (FLORIDA, ESTADOS UNIDOS), 4 (EP/AP)

La tripulación de la Estación Espacial Internacional arrojó el viernes al espacio un traje de astronauta lleno de ropa sucia, un radio transmisor y otros desperdicios.

Con su casco y guantes, el traje flotó frente a la sección rusa de la estación espacial, a 354 kilómetros de la Tierra, antes de comenzar a orbitar alrededor del planeta.

Después de deshacerse del traje, los astronautas que habitan en la estación, el ingeniero de vuelo ruso Valery Tokarev y el comandante estadounidense Bill McArthur, comenzaron un paseo espacial para realizar labores de mantenimiento y tomar fotografías por seis horas.

El radio transmisor enviará mensajes grabados en seis idiomas a operadores de radio no profesionales durante varios días, antes de volver a la atmósfera terrestre y desintegrarse, dijeron funcionarios de la NASA.

El proyecto del traje espacial, conocido como SuitSat-1, fue un invento de un radioaficionado ruso. El transmisor enviará varias palabras en código a niños de escuelas que lo escuchen en la Tierra. Los operadores de radio podrán recoger los mensajes y transmitirlos por una frecuencia FM de 145.990 MHz.

Además del radio transmisor, el traje espacial que arrojaron también tiene sensores internos para controlar la temperatura y la potencia de las baterías. Mientras flote, transmitirá su temperatura, la cantidad de energía que tienen sus baterías y el tiempo que ha permanecido en el espacio.

Los estudiantes y otros interesados podrán seguirlo en el sitio de la internet de la NASA.

McArthur le preguntó al Centro Espacial Johnson si alguien había recibido alguna señal transmitida desde el traje. Un especialista de la agencia le dijo que “Japón ha estado oyendo a Iván Ivanovich”, el nombre genérico que le puso Tokarev al traje.

Durante el paseo, Tokarev y McArthur cubrieron gran parte de la estación flotante, de 73 metros de ancho y 43 de largo, a medida que realizaban sus labores.

Los astronautas tienen que crear más espacio de almacenamiento, recoger un experimento científico ruso y fotografiar varios pasamanos, antenas y sensores para ver en qué condiciones están después de haber pasado tiempo en el espacio.

Su labor más difícil era asegurarse de que un cable conectado a un transportador, el cual mueve una plataforma que tiene el brazo robótico de la estación, quedara bien protegido. Un cable que suministraba energía, información y vídeo al transportador fue cortado en diciembre por error.

Los supervisores de la misión querían asegurarse de que algo así no le sucediera a los otros cables, por lo que le indicaron a McArthur que insertara un perno en el aparato que corta los cables.

Pero el astronauta tuvo problemas al ajustar el perno, así que Tokarev optó por amarrar el cable a un pasamanos para que no estuviera cerca del aparato.

“Es decepcionante que las cosas no salieran exactamente como queríamos”, dijo McArthur. “Bueno, así es la vida en las grandes ciudades”.

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