Médicos norteamericanos proponen la electroterapia como medida para la parálisis

WASHINGTON, 31 (EP/AP)

Con la ayuda de leves descargas eléctricas, varios niños paralíticos montados en bicicletas especiales comienzan a pedalear a medida que la corriente hace que sus músculos se muevan.

El ejercicio es parte de una terapia a base del estímulo eléctrico, que, según algunos estudios pequeños pero prometedores, podría ayudar a los pacientes a recuperar algunas de las funciones motoras que perdieron al lesionarse la espina dorsal, incluso si han estado paralizados por años.

La terapia se ha vuelto sumamente popular desde que presuntamente ayudara al fallecido actor Christopher Reeve a recuperar levemente el sentido del tacto y el movimiento, después de quedar paralizado. Ahora los científicos tratan de determinar cuán efectivo es este método a través de un estudio basado en un grupo de niños.

Los pacientes “hacen lo que sea para mantener la esperanza viva”, dijo el doctor Randal Betz del Hospital Infantil Shriners de Filadelfia, que tiene una lista de espera de varios niños de entre 5 y 13 años, quienes quieren participar en la investigación.

Betz añadió que lo que resulta atractivo de la terapia es que “no es una cirugía, no es dañina. Todos esperamos que también mejorará las funciones neurológicas”.

La idea detrás de estos tipos de ejercicios de rehabilitación es que los nervios que quedaron en la columna pueden haberse recuperado parcialmente después de las lesiones pero están inactivos porque el cerebro no les puede enviar señales. El uso de electricidad para estimular esos nervios e impulsar a ciertos músculos a moverse podría “enseñarles” a enviar señales locales, o ,incluso, a establecer nuevas conexiones alrededor de la zona lesionada.

Es una terapia controversial. Por años, los médicos han respaldado la teoría de que si el cuerpo se repara a sí mismo, lo que ha ocurrido en algunas ocasiones, las mejorías se notan a los seis meses después de la lesión y que tras 18 meses ya no quedan esperanzas de recuperación.

Pero el doctor John McDonald del Instituto Kennedy Krieger, quien trató a Reeve, asegura que ciertos ejercicios pueden ayudar a que el sistema nervioso se mantenga activo y realice ciertas funciones.

Sin embargo, se preguntó: “¿Qué tipo de actividad es buena? Todavía no lo sabemos”.

McDonald ha provisto a 200 pacientes con bicicletas especiales conectadas a sistemas de estímulo funcional eléctrico, pequeños parches adhesivos que envían impulsos eléctricos a los músculos, a través de la piel, llevando a que las piernas se muevan para impulsar los pedales.

El médico está convenciendo a las compañías de seguros a pagar las bicicletas de 15.000 dólares, bajo el argumento de que al menos, estos ejercicios reducirán los gastos médicos del paralítico, al mejorar su salud en general.

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