Expertos consensúan el sistema de acceso a los recursos genéticos sin que los indígenas pierdan el control sobre ellos

GRANADA, 25 (EUROPA PRESS)

Expertos consensúan el sistema de acceso a los recursos genéticos sin que los indígenas pierdan el control sobre ellos, en el transcurso de la tercera jornada de la reunión del Convenio de Naciones Unidas para la Diversidad Biológica que se celebra desde el pasado lunes y hasta el próximo 3 de febrero en Granada.

En declaraciones a Europa Press, la jefa de Servicio de Vida Silvestre del Ministerio de Medio Ambiente, Maite Martín-Crespo, explicó que los puntos más conflictivos son los que conciernen a los “registros” del conocimiento que atesoran las comunidades indígenas y locales, puesto que detrás de ello está la cuestión de si estos “deben ser propiedad del Estado o dichas comunidades deben seguir manteniendo el control sobre ellas”.

Al respecto, según dijo, será el viernes cuando se puedan concretar los resultados de estos trabajos de cara a la próxima semana, en la que se negociará el sistema de acceso y de qué manera estos grupos pueden intervenir.

En la jornada de hoy, los grupos de trabajo debatieron sobre los elementos “sui generis” para la protección de dichos conocimientos y sobre los indicadores para evaluar el progreso hacia la meta de frenar la pérdida de la Diversidad Biológica en 2010.

Uno de los subgrupos analizó los indicadores utilizados para evaluar el progreso actual hacia la Biodiversidad, cuyo lenguaje fue considerado en la anterior Conferencia de las Partes (COP) celebrada en Malasia.

En ella se tuvieron en cuenta indicadores del reconocimiento de la tenencia de las tierras tradicionales de las comunidades indígenas y los cambios de patrones en la utilización de las mismas, además, de los que se basan en demografía, política y cultura.

En relación a los elementos “sui generis” se estudia la posibilidad de establecer un sistema para la protección de los conocimientos, innovaciones y prácticas tradicionales cuya finalidad es establecer el conjunto de medidas que los respeten y preserven, asegurando que su utilización genera beneficios justos y equitativos, a la vez que se basa en un consentimiento fundamentado previo.

El objetivo de establecer un registro es disminuir los costes de producción aunque para ellos hay que llevar a cabo sistemas “diferentes” a los que están protegidos en el Sistema Internacional de Propiedad Intelectual, puesto que este tipo de conocimiento es, según concluyó Martín-Prieto, “de carácter colectivo y pasa de generación en generación” por lo que no permite una apropiación individual.

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