El “Estudio Longitudinal Donostia sobre enfermedad de Alzheimer” gana el Premio Caja Madrid de Investigación Social 2005

BILBAO, 18 (EUROPA PRESS)

El jurado de la cuarta edición de los Premios Caja Madrid de Investigación Social concedió su máximo galardón al trabajo de investigación titulado “Estudio Longitudinal Donostia sobre Enfermedad de Alzheimer: eficacia de las terapias no farmacológicas”, realizado por los investigadores Javier Yanguas, Cristina Buiza, Igone Etxeberria, Nerea Galdona, Mari Feli González, Enrique Arriola y Adolfo López de Munáin.

Según informaron en nota de prensa los responsables del premio, se trata de un trabajo “multidisciplinar” que intenta mejorar el rendimiento cognitivo de las personas mayores con discapacidad, prevenir su deterioro e intentar recuperar las pérdidas en el funcionamiento cognoscitivo.

Para ello, se trabajó desde la neuropatología, neurología, neuropsicología, psicología clínica, geriatría, trabajo social y pedagogía, de modo que no sólo se tuvieron en cuenta las actividades cognitivas, sino también los aspectos emocionales, de calidad de vida y relacionales.

El trabajo supuso casi 17.000 horas de sesiones grupales y otras 4.000 de evaluaciones en el departamento de I+D del Instituto Gerontológico Matia, la Fundación Matia y el IMSERS, e “importantes y novedosos resultados, sobre todo en dos grupos de población que hasta ahora no se han investigado lo suficiente”, según dijeron los autores de este trabajo.

Los investigadores afirmaron que son necesarios dos años para que los resultados sean “significativos” y destacaron que algunos se pueden mostrar en un corto plazo de intervención, tan sólo seis meses y, que la mayoría de las comprobaciones confirmaron las tendencias que se ven ya en el primer año.

Respecto a los cuidadores, el resultado “más novedoso” de esta investigación apunta a su “efecto preventivo”. Por ello, los investigadores recomendaron que las medidas que se proponen en este estudio, se pongan en marcha antes de que la sobrecarga y el estrés “hagan mella” en los familiares que tienen enfermos de Alzheimer a su cargo.

Todas las intervenciones que planteó este estudio han supuesto una “importante mejora conductual”, lo que permite una mejora de la calidad de vida tanto de los enfermos como de sus cuidadores, así como una disminución en la cantidad de fármacos que se les debe administrar.

Tras resultar galardonado con el primer Premio Caja Madrid de Investigación Social 2005, este “Estudio Longitudinal Donostia sobre Enfermedad de Alzheimer: eficacia de las terapias no farmacológicas”, será publicado el próximo año.

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