Innova.- La UGR estudia junto con la Universidad de Georgia y la NASA la posibilidad de vida en Marte

SEVILLA, 17 (EUROPA PRESS)

Un equipo de investigación formado por científicos de la Universidad de Granada, el Savannah River Ecology Laboratory (Universidad de Georgia) y el Johnson Space Center de la NASA, estudia el origen de los cristales de magnetita descubiertos en los restos de un meteorito marciano hallado en la Antártida, con los que esperan esclarecer la gran incógnita que envuelve la posibilidad de que haya habido vida en Marte.

Los científicos esperan con este proyecto, financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia, contribuir a esclarecer la gran incógnita que envuelve la posibilidad de que haya habido vida en Marte.

El meteorito, denominado ALH84001, se encontró en la región de Allen Hills en la Antártida en 1984, sin embargo, no fue hasta 1996 cuando un grupo de científicos propuso que podría contener restos de actividad biológica en su interior, según informó Andalucía Investiga, el programa de divulgación científica de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa en una nota.

Así, dicho meteorito es un fragmento rocoso, de unos dos kilos de peso y compuesto básicamente por el silicato mineral ortopiroxina, con inclusiones de vidrios feldespáticos, olivina y fases de carbonatos y filosilicatos.

Como afirma la investigadora responsable del proyecto, perteneciente al departamento de Microbiología de la UGR, Concepción Jiménez López, no existe ningún criterio objetivo que permita distinguir el origen abiótico, esto es, por procesos químicos, o biológico de muestras naturales.

De esta forma, Concepción Jiménez explica, que el establecimiento de estos criterios sería fundamental para concluir si las muestras de magnetita encontradas en el meteorito ALH84001 están ligadas a actividad bacteriana en Marte.

Por ello, la incertidumbre surge, según comenta la investigadora, al descubrir que los cristales de magnetita, óxidos de hierro, encontrados dentro del meteorito, presentan características similares a los que se forman por las bacterias magnetotácticas que viven actualmente en la Tierra.

Para contribuir a esta controversia, los científicos granadinos están formando magnetitas por procesos químicos que comparan con magnetitas cuya formación es inducida o controlada por diferentes bacterias.

Finalmente, los investigadores buscan nuevos criterios que permitan diferenciar el origen inorgánico u orgánico de muestras naturales. El paso siguiente, según comenta Concepción Jiménez, será comparar los resultados de esta investigación con las muestras de magnetita halladas en el meteorito.

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