La Estación de Ciencias Marinas de la Universidad de Vigo empezará a funcionar en abril

El centro acogerá seis laboratorios donde trabajarán unos 200 científicos

VIGO, 15 (EUROPA PRESS)

La Estación de Ciencias Marinas de la Universidad de Vigo ubicada en la Isla de Toralla, comenzará a funcionar a partir del próximo mes de abril, si se cumplen las previsiones del arquitecto encargado del proyecto, Xosé Carlos Rodríguez, quien acompañó hoy al Director Xeral de I+D+i de la Xunta, Salustiano Mato, durante una visita que realizaron a las obras.

Según las previsiones, la primera fase de los trabajos podría estar concluida en febrero, mientras que el complejo estaría en pleno funcionamiento hacia el mes de abril, momento en el que estas instalaciones acogerán a unos 200 científicos que trabajarán en líneas de investigación relacionadas con los recursos marinos, oceanografía y medio ambiente.

La inversión en este complejo científico supera los 2,2 millones de euros, de los cuales, un 45 por ciento ha sido aportado por la administración autonómica, a través de la Dirección Xeral de I+D+i, cuyo responsable, Salustiano Mato, anunció hoy que se realizará otra aportación de 600.000 euros, para financiar la dotación de equipamientos e infraestructuras científicas.

Con la puesta en marcha de este centro, la Universidad de Vigo mejorará su potencial estratégico en materia de ciencia marina, con la ventaja de que las instalaciones están a pie de mar, de modo que las muestras pueden ser extraídas y trasladadas casi de inmediato a los laboratorios.

CARACTERISTICAS DE LA ESTACIÓN

La Estación de Ciencias Marinas es un complejo compuesto por cinco tipos de obras e instalaciones dispuestas en módulos, una escollera, un embarcadero y un espacio auxiliar; el módulo principal albergará seis laboratorios y una zona de servicios, y estará ubicado en un edificio de planta elevada sobre el terreno.

El proyecto del arquitecto Xosé Rodríguez intenta ser respetuoso con el entorno, por ello no se altera la configuración del terreno existente, incluso se aprovecha un relleno anterior de 4.800 metros cuadrados; además, para reducir el impacto visual, las cubiertas de los edificios son de aluminio en forma ondulada, tratando de sugerir que las olas se adentran en la isla.

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