Científicos describen por primera vez el papel que juega un receptor cerebral en el tratamiento de la esquizofrenia

BARCELONA, 21 (EUROPA PRESS)

Científicos del Institut d”Investigacions Biomèdiques de Barcelona, adscrito al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han descrito por primera vez el papel que juega un receptor cerebral en el tratamiento de la esquizofrenia y en relación con los fármacos antipsicópticos atípicos.

El trabajo, dirigido por Francesc Artigas y publicado recientemente en la revista “Journal of Neuroscience”, permite conocer mejor cómo funcionan los fármacos antipsicóptios atípicos y entender los mecanismos biológicos implicados en enfermedades psiquiátricas así como su tratamiento.

Los síntomas de las enfermedades psiquiátricas, como la esquizofrenia, son muy complejos. Para tratar este trastorno, los medicamentos antipsicóticos clásicos tienen un éxito relativo, ya que mejoran algunos síntomas de la enfermedad, como las alucinaciones o la hiperexcitabiliadd, pero pueden empeorar el resto.

En los últimos años, se han empezado a utilizar los fármacos antipsicóticos atípicos, como la clozapina, con los que se obtienen mejores resultados. Sin embargo y a pesar de que es un grupo de medicamentos que está en crecimiento, no se conoce bien su mecanismo de acción,

Los expertos consideran que la causa de la esquizofrenia es que en el cerebro de estos enfermos existe un aumento excesivo de los niveles de dopamina, un neurotransmisor del sistema nervioso central relacionado con las funciones motrices, las emociones y los sentimientos de placer.

Este incremento se daría fundamentalmente en áreas del sistema cerebral implicado con las emociones como la agresividad, el miedo o el placer, mientras que existiría un déficit de esta sustancia en el lóbulo frontal cerebral implicado en la memoria y la cognición.

ACCIÓN DE LOS FÁRMACOS ANTIPSICÓTICOS ATÍPICOS.

Los fármacos antipsicóticos clásicos evitan que la cantidad de dopamina en el cerebro aumente, lo que evita síntomas de la enfermedad como las alucinaciones, pero también provoca la sedación del enfermo y su desconexión con el entorno. En algunos casos pueden aparecer síntomas motores parecidos a los del Parkinson.

Sin embargo, esto no sucede con los fármacos antipsicóticos atípicos. Estos medicamentos también evitan el aumento excesivo de dopamina, aunque no con tanta intensidad, e incrementan su presencia en los receptores 5-HT1a de la corteza prefrontal del cerebro, lo que garantiza el correcto funcionamiento de la memoria.

Los investigadores del CSIC consideran que el aumento de la dopamina en la corteza cerebral, provocada por los fármacos atípicos, junto al hecho que bloquean los receptores con menor intensidad que los medicamentos clásicos hace que estos primeros medicamentos sean más efectivos que los segundos.

EXPERIMENTOS CON RATONES TRANSGÉNICOS.

Según los autores del estudio, lo que hacen estos medicamentos es modular un circuito neuronal que se ve alterado en este tipo de enfermedad, en lugar de bloquear un único receptor. Esta es la primera vez que se demuestra claramente el papel que juega este receptor del cerebro en relación al efecto de estos medicamentos.

La investigación, que se ha llevado a cabo en colaboración con la Cornell University de Nueva York, se ha realizado a partir de experimentar con ratones transgénicos que no expresaban el receptor 5-HT1a, lo que ha podido demostrar que éste último es esencial para que los antipsicóticos atípicos tengan sus efectos terapéuticos.

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