El CIMA señala que los efectos del incendio de Londres se podrían empezar a notar mañana, aunque ya “muy diluídos”

Las comunidades de la Cornisa Cantábrica, el Ministerio de Medio Ambiente y el INM trabajan conjuntamente aunque rechazan la alarma

SANTANDER, 13 (EUROPA PRESS)

Las partículas atmosféricas procedentes del incendio producido el domingo en un depósito de combustible de Londres llegarán a Cantabria “posiblemente a lo largo del día de mañana”, aunque lo harán ya “muy diluidas” puesto que la nube “tiene una superficie muy extensa y ha recorrido una gran distancia”. Por este motivo, y aunque “no hay motivo para la alarma”, el Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA) ha afinado sus sistemas de medición del aire para reaccionar con prontitud en el caso de que “alguno de los parámetros” se escapase de lo esperado.

Así lo explicó en declaraciones a Europa Press el director del CIMA, Juan Carlos Guerra, que indicó que las previsiones de llegada de esa nube procedente de Londres “pueden cambiar en función de la evolución atmosférica”.

Además, Guerra afirmó que la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, está trabajando conjuntamente con el Ministerio de Medio Ambiente y el Instituto Nacional de Meteorología con los que “hay una comunicación fluida”.

En este sentido, señaló que desde el Ministerio se ha transmitido una comunicación a las cuatro comunidades autónomas de la Cornisa Cantábrica: País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia, a las que avisa de la previsible llegada de esa nube de partículas procedentes del incendio.

No obstante, en la comunicación ministerial se invita a la “tranquilidad absoluta” porque “no hay motivo para alarmarse”, dado que esa masa de aire “tiene ya una superficie muy extensa y ya ha recorrido una distancia muy larga”, con lo que “no se prevé ningún efecto nocivo para la salud”.

Asimismo, el Ministerio comunica que el Instituto Nacional de Meteorología se encuentra realizando, a través de las redes del Norte de España y de los modelos de simulación, “un seguimiento de la dispersión de esa nube”.

REFUERZO DE LAS PRECAUCIONES

Por su parte, Cantabria ha reforzado esta medida de precaución a través del CIMA, que ha “afinado los sistemas de la red de medición de la calidad del aire por si en algún momento alguno de los parámetros fuese anormal”.

Guerra explicó que, de ocurrir esto, se activaría el protocolo previsto para situaciones de emergencia atmosférica, en el que participarían la Consejería de Medio Ambiente, el CIMA, Protección Civil y la Dirección General de Salud Pública, que transmitirían “a la población las recomendaciones oportunas, dependiendo del tipo de emergencia que se presentase”.

De producirse la alarma, “seguramente” sería por que las partículas generasen “alguna dificultad respiratoria”, si bien en el CIMA y la Consejería están “convencidos de que eso no va a ocurrir”.

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