Una experta de la CUN dice que “la epidemia de obesidad” se debe más al sedentarismo que a una alteración genética

PAMPLONA, 5 (EUROPA PRESS)

La responsable del Laboratorio de Investigación Metabólica de la Clínica Universitaria, Gema Frúhbeck, ha señalado que “la epidemia de obesidad existente en la actualidad se debe más al sedentarismo y a los cambios en los hábitos de vida, que a una alteración genética concreta”.

Según explica la experta de la CUN, hace unos años se estimaba que la obesidad tenía un primordial componente genético; esto es, los pacientes eran obesos porque sus genes así lo condicionaban, de forma que el Laboratorio de Investigación Metabólica analiza el perfil de expresión de genes en esta enfermedad.

“Es verdad que existen genes de susceptibilidad que predisponen a padecer obesidad, algunos genes son más ahorradores de energía que otros, en tanto que otros favorecen la liberación de energía. Sin embargo, en un mismo fenotipo de obesidad las causas son múltiples. Se puede decir que la epidemia de obesidad existente, en la actualidad, se debe más al sedentarismo y a los cambios en los hábitos de vida, que a una alteración genética concreta. Sin duda, el desarrollo y perpetuación de la obesidad se debe a la acción conjunta de agentes externos ambientales en combinación con numerosos genes”, afirma.

El Equipo Multidisciplinario de diagnóstico y tratamiento de la obesidad de la CUN, integrado por especialistas de los departamentos de Endocrinología, Cirugía General, Neurofisiología, Cardiología, Neumología, Anestesiología, Bioquímica, etc., es un proyecto iniciado en 1999. Posteriormente, la Clínica apoyó la creación del Laboratorio de Investigación Metabólica de la Universidad de Navarra. Según la doctora Frúhbeck, “fue una apuesta pionera, que nos ha permitido combinar la asistencia clínica con la investigación básica con una perspectiva integradora y traslacional”.

El área principal de estudio es la investigación de la obesidad y sus comorbilidades, desde un punto de vista clínico y molecular. Una de las líneas de trabajo va dirigida al análisis de la señalización intracelular. “En concreto, nos concentramos en el adipocito y las células de músculo liso vascular y su vinculación con la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares”.

En colaboración con la División de Fisiopatología Cardiovascular del CIMA de la Universidad de Navarra, el grupo que coordina Gema Frúhbeck estudia la participación de la leptina en el control de la presión arterial. “Empezamos relacionando leptina y presión arterial, sobre todo, a través de la liberación del óxido nítrico”.

“La leptina es sintetizada principalmente por el adipocito, pero también existen otros tejidos capaces de sintetizarla. Además, los receptores funcionales de leptina se encuentran en multitud de órganos, como, por ejemplo, el hígado. Nuestra hipótesis es que la leptina puede desempeñar un papel beneficioso en la regeneración hepática, ya que está implicada en la cascada de señalización intracelular propia de la regeneración de tejido dañado”.

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