Los ritmos biológicos modifican los síntomas de enfermedades cardiovasculares y la efectividad de los fármacos

Un estudio revela la cronoterapia como una nueva estrategia importante para obtener resultados “fidedignos” en los diagnósticos

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 30 (EUROPA PRESS)

Los ritmos biológicos modifican las manifestaciones clínicas de las enfermedades cardiovasculares y la efectividad y seguridad de los fármacos que se utilizan en su tratamiento, según revela un estudio recogido en el libro “Crono Biología, Farmacología y Patología”, el primero de estas características que se publica en España, y que fue presentado hoy en Santiago.

Según la publicación, la mayoría de los efectos adversos cardiovasculares –incluidos el infarto agudo de miocardio, la muerte súbita, y la angina de pecho– presenta un ritmo circadiano. “Esto implica que necesitamos conocer no sólo cómo, sino también cuándo tratar las patologías cardiovasculares” afirmó el periodista especializado en información sanitaria Juan Manuel Barberá Mateos.

En la actualidad, están en marcha diversos ensayos clínicos en los que se analizan las posibles ventajas de la administración de los fármacos, siguiendo criterios cronoterapéuticos. Los resultados de estos ensayos permitirán formular recomendaciones acerca de las pautas de administración de fármacos más adecuadas en determinadas patologías.

El libro “Crono Biología, Farmacología y Patología” está coordinado por el doctor Juan Tamargo, del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y el periodista Juan Manuel Barberá, con la colaboración de Novartis Farmacéutica.

La publicación reúne a algunos de los mayores expertos de cada área y abarca todos los aspectos de interés sobre cronobiología, cronofarmacología y cronopatología, y menciona los primeros pasos de la cronoterapia, que sería el “cúlmen de la aplicación práctica” de estos conocimientos; tratar las enfermedades “con la mayor precisión” a una hora determinada del día o la noche y ofreciendo la terapia más eficaz de acuerdo con los ritmos vitales de cada persona.

La frecuencia cardíaca experimenta cambios del orden del 15% entre los valores más bajos y los más altos, que se registran durante la tarde. Cambios similares se han descrito para la mayor parte de las variables cardiovasculares, como el flujo sanguíneo, el gasto cardíaco, volumen sistólico y la presión arterial.

Los sistemas fisiopatológicos en el sistema cardiovascular tampoco acontecen al azar, según este trabajo. Así, el inicio de un infarto de miocardio, mortal o no, predomina en torno a las 6.00 y 12.00 horas de la mañana. También se ha demostrado un patrón similar de tiempo circadiano para la muerte cardíaca súbita, los ictus, las arritmias ventriculares y la embolia arterial.

Durante las primeras horas del día, no sólo predominan los episodios cardiovasculares, sino que también se observa “un aumento rápido” de la presión arterial, un incremento rápido del tono simpático y las concentraciones de las hormonas presoras y los mayores valores de resistencia periférica. Por tanto, parece ser que las primeras horas de la mañana constituyen el momento de mayor riesgo cardiovascular.

HIPERTENSIÓN

La hipertensión arterial constituye un proceso crónico, con una prevalencia superior al 25% en la población adulta occidental, que constituye uno de los “más importantes” factores de riesgo de enfermedad cardiovascular y renal.

Así, el 40% de la mortalidad total está relacionado con la hipertensión. Además, el tratamiento de esta patología reduce la incidencia de estas complicaciones y aumenta la esperanza de vida de las personas hipertensas. Por todo ello, uno de los objetivos prioritarios en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular consiste en identificar precozmente el mayor número de personas con una presión arterial elevada, de modo que se les pueda proporcionar el tratamiento más adecuado, según recoge el estudio.

En pacientes con mayor riesgo de episodios cardiovasculares, la cronoterapia “puede ofrecer protección contra el incremento matutino de la presión arterial”, así como proporcionar soluciones para el tratamiento individualizado en función del perfil circadiano de la presión arterial de cada paciente, por lo que puede suponer un nuevo avance hacia una mejora del control de la hipertensión y en la reducción del riesgo vascular.

La cronoterapia constituye una “nueva estrategia” que será importante a la hora de obtener resultados “más fidedignos” en las pruebas diagnósticas, ejercer la práctica médica “con más precisión”, individualizar el tratamiento a los pacientes y administrar las sustancias farmacológicas cuando tienen mayores efectos terapéuticos y menores efectos secundarios. Así, en el momento en que se administra un fármaco al paciente, se puede determinar no sólo su efectividad clínica, sino también la incidencia de reacciones adversas.

Según recoge la publicación, existen cerca de 180 ritmos distintos a los que puede estar sometido un individuo, algunos, como los ritmos circadianos “son vitales” para la vida. Entre otros, incluye los ritmos circadianos más importantes y más estudiados, como patologías de la piel, la obesidad y nutrición, las asociadas a las hormonas, temperatura corporal y lípidos plasmáticos, la artritis reumatoide, el asma, la migraña, la angina de pecho, la rinitis alérgica, la úlcera séptica, las enfermedades oncológicas e infecciosas, las sistema nervioso central, el “jet-lag”, la cardiología e hipertensión arterial y la glándula pineal.

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