UE-Los ríos y lagos de 10 países europeos, incluido España, están contaminados con sustancias químicas, según Greenpeace

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

Los ríos y lagos de 10 países europeos están contaminados con sustancias químicas peligrosas bioacumulativas y persistentes, según el informe “Nadando en Químicos” de la organización ecologista Greenpeace, que ha analizado anguilas de esta decena de países, incluido España, y ha encontrado en todas ellas incluso sustancias químicas peligrosas que se liberaron al medio ambiente en los años 70.

Greenpeace ha utilizado la anguila europea (Anguilla anguilla) para buscar retardantes de llama bromados, sustancias que se utilizan en textiles, plásticos y aparatos electrónicos, y PCBs, unos tóxicos que dejaron de utilizarse en los años 70. La anguila es una especie que se utiliza como bioindicador de la calidad del agua por su alto contenido en grasas y porque su ciclo vital es largo.

Los retardantes de llama bromados son sustancias persistentes y bioacumulativas que se comportan como disruptores hormonales, es decir, que pueden alterar el sistema estrogénico y tiroideo, según el informe presentado hoy. Los PCB también son persistentes y bioacumulativos y tienen un alto rango de efectos tóxicos entre los que se encuentran daños en el hígado y afecciones al sistema reproductivo. Los PCB se prohibieron en Europa en 1977, pero precisamente su capacidad de persistencia y bioacumulación hace que sigan en el medio ambiente.

MIÑO Y EBRO

Los resultados muestran que las anguilas de todas las zonas elegidas contienen, al menos, un retardante de llama bromado, lo que indica la amplia dispersión de estos químicos en las aguas europeas. Las anguilas españolas se recogieron en el río Miño y en el Delta del Ebro. La anguila gallega destacaba por su alto contenido en HBCD, un retardante de llama bromado. De hecho los niveles que presentaban fueron los terceros más altos de Europa. Y, aunque el contenido en PCB de ambas anguilas, no era de los más altos superaban los niveles detectados en otro estudios de estas características realizado en 2003 en el río Turia, indicó la organización.

Los análisis de las anguilas recogidas en 20 ríos y lagos de 10 países europeos demuestran la contaminación generalizada por retardantes de llama bromados (BFRs), un grupo de sustancias químicas que se utilizan actualmente. Pero también la presencia de los PCB, unas sustancias que se eliminaron en los años 70 y todavía siguen contaminando ríos, lagos y peces, afirmó Greenpeace.

“La industria química presiona constantemente para escapar a la regulación, y eso les permite seguir liberando las sustancias químicas peligrosas al medio ambiente, que además permanecen durante años contaminado nuestro entorno, nuestros alimentos e incluso nuestro propio organismo”, declaró la responsable de la campaña de Tóxicos de Greenpeace, Sara del Río.

“Ahora el Parlamento Europeo y los Gobiernos de los estados miembros tienen que decidir si apoyar los intereses de la industria química o proteger a la naturaleza, a las personas y a las futuras generaciones del riesgo que supone liberar este tipo de sustancias peligrosas”, añadió.

Greenpeace pidió a los Gobiernos europeos y al Parlamento que voten para que la legislación REACH (Registro, Evaluación y Autorización de Sustancias Químicas) exija a la industria química que identifique y sustituya las sustancias más peligrosas por alternativas más seguras. El Parlamento europeo votará la propuesta REACH el próximo 17 de noviembre.

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