Gripe.- La sintomatología si hay pandemia no tendría por qué ser tan grave como los casos registrados, según experto

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

El portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, José María Eirós Bouza, ha afirmado, en declaraciones a Europa Press, que en caso de que el virus de la gripe aviar llegara a alcanzar un potencial pandémico entre la población la clínica de la enfermedad no tendría por qué ser tan grave como la que se ha detectado en los casos de personas contagiadas por animales.

“No sabemos cuál será la clínica en caso de pandemia pero tampoco hay una evidencia que muestre que va a ser diferente a la que ya conocemos”, subrayó Eirós. “En los humanos la clínica de la gripe tiene una afectación respiratoria y sistémica. En las aves, sin embargo, este virus afecta al digestivo y cursa con gastroenteritis”, agregó.

A este respecto, el experto indicó que el cerdo es un animal en el que la gripe se expresa tanto en el aparato respiratorio como en el digestivo, de ahí que este animal pueda constituir un “huésped intermediario” o un “vaso de mezcla antigénica” para el paso del virus H1N5 de la gripe aviar a hombres. “El cerdo ocupa una buena posición en el ecosistema para ser receptor de las patologías de las aves y de los humanos”, aclaró.

En este sentido, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica destaca que en el sureste asiático, por ejemplo, las zonas de mayor densidad de granjas de producción de aves para el consumo coinciden con las zonas de mayor cantidad de granjas porcinas. A ello se suman las condiciones higiénicas deficitarias que se observan en dichas granjas, en el transporte de los animales, en los mataderos o en los mercados. Circunstancias, que en conjunto, si no se subsanan, permiten “las condiciones necesarias para una adaptación del virus a humanos y su posterior diseminación”.

“No hay que alarmar, sólo estar vigilantes”, puntualizó Eirós. En España, el “Grupo de Vigilancia de la Gripe en España” cuenta con la colaboración de 17 comunidades autónomas y permanece alerta desde la primera semana de octubre de un año hasta la última semana de mayo del año siguiente. En concreto, el Hospital Clínico de la Universidad de Valladolid, en el que Eirós trabaja, está coordinado con la Red de Medicina Centinela.

“Todos los años recibimos muestras de la Comunidad de Castilla y León al centro donde se aíslan y caracterizan los virus gripales. Los resultados se reportan al centro de referencia europeo y luego a la Organización Mundial de la Salud que, en función de estas informaciones mundiales, establece en febrero la vacuna gripal para el próximo año”, explicó el especialista. “Así, se establece una vacuna trivalente -con dos virus de gripe A y dos de la gripe B-. Sólo en caso de que haya una pandemia habrá que hacer una vacuna monovalente con una estrategia diferente a la actual”, agregó.

Por tanto, en cuanto a la vacunación de la gripe de este año, Eirós, reiteró que sólo deben vacunarse aquellas personas incluidas en los grupos de riesgo. Hay que reducir el “nerviosismo” existente, insistió, no sirve de nada que la gente haga acopio de vacunas o antivirales.

MUTACIÓN DEL VIRUS

Los dos escenarios de riesgo que tendrían que darse para que el virus de la gripe aviar tuviese alguna posibilidad de transmitirse entre humanos, ya se dieron durante el siglo XX, concretamente en 1918, 1957 y 1968 y según el experto, las consecuencias de una pandemia en la actualidad tendrían un “impacto minimizado”.

En el primero de ellos tendría que producirse un contagio simultáneo en la misma célula por parte del virus de la gripe aviar y del virus de la gripe humana y después un intercambio genético. Como resultante surgiría una nueva variante del virus, que con la información recogida de la cepa humana, tendría capacidad para transmitirse entre las personas.

El segundo de los casos, se produciría tras muchas infecciones puntuales en humanos, cuando el virus adquiere la facultad de reconocer fácilmente los receptores humanos. Los receptores son estructuras superficiales que poseen las células y a las que el virus tiene que unirse para poder penetrar en el interior de la misma. Si el virus no reconoce estas estructuras, diferentes en células humanas y aviares, no podrá penetrar y por lo tanto infectar la célula.

“La gripe es un problema importante de salud pública pero lo ha sido toda la vida. Nos visita todos los inviernos lo que cambia es la intensidad con que lo hace”, expresó Eirós. “Los virus animales llevan cientos de años entre nosotros lo que ahora tenemos es una difusión del conocimiento del virus en aves que sí son candidatos a poder infectar al hombre, pero debemos pasar la gripe como todos los años”, concluyó.

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