Espacio.- Cae al mar el satélite meteorológico Cryosat lanzado por la ESA y la Agencia Espacial Rusa

MOSCU, 8 (EP/AP)

El satélite meteorológico Cryosat, lanzado hoy por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial rusa, se destruyó antes de alcanzar su órbita y sus restos cayeron en el Océano Artico, según informó a AP un portavoz de la agencia rusa, Vyacheslav Davidenko.

El Cryosat, que costó 135 millones de euros y fue lanzado esta misma mañana desde el cosmódromo ruso de Plesetsk (norte), debía permanecer tres años en órbita para realizar un mapa de los hielos polares y recabar datos para mejorar el estudio del calentamiento global.

Según explicó Davindenko, el problema pareció estar en el cohete lanzadera, del que el satélite no llegó a desprenderse. “La lanzadera no se conectó y eso impidió al satélite alcanzar su órbita”, explicó, añadiendo que, de acuerdo con los primeros datos, el fallo se debió a un mal funcionamiento del aparato. Añadió que la empresa de ingeniería Jrunichev, que construyó el cohete, se ha disculpado con los responsables de la ESA.

El portavoz de la agencia europea, Franco Bonacina, informó por su parte de que los ingenieros perdieron el control con el cohete ruso unas dos horas después de ser lanzado, sobre las 17:30 (hora española). Debía alcanzar su órbita una hora después.

El director de la ESA en España, Vicente Gómez, explicó ayer a Europa Press que la misión del satélite era medir las variaciones en el espesor de las capas de hielo en el mar y en tierra de la Antártida, el Ártico y Groenlandia. De esta forma, se pretendía establecer “un modelo sobre el comportamiento de nuestro planeta y cómo le influye el cambio climático”.

El CryoSat debería haber realizado mediciones durante tres años y ofrecer “datos sobre disminuciones de las masas de hielo debido al calentamiento global”, e intentar saber “cómo las variaciones en el espesor del hielo influyen en las reservas de agua de la Tierra y en el aumento del nivel del mar”, indicó Gómez.

Asimismo, se podría conocer mejor “cómo circulan las corrientes oceánicas y cómo se transporta el calor de un lugar a otro de la Tierra”, explicó Gómez, que apuntó que estos datos servirían para conocer mejor sucesos como los huracanes del sur de Estados Unidos y Centroamérica.

El calendario de la misión tenía previsto dedicar los seis primeros meses en órbita a la puesta a punto y calibración de los instrumentos, y después se recibirían los datos de mediciones.

El satélite CryoSat era la primera misión del Programa de la ESA “Living Planet” (Planeta vivo), con el que la agencia colaboraba para entender el proceso del cambio climático en la Tierra. La misión se ha desarrollado en cinco años y el coste ha sido de 135 millones de euros, cinco veces menos que un satélite para comunicaciones.

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