Biólogos de la UEx detectan en Extremadura el primer caso en europa de la polinización por aves en una leguminosa

MÉRIDA, 21 (EUROPA PRESS)

Un grupo de biólogos de la Universidad de Extremadura (UEx) pertenecientes al Área de Botánica ha demostrado, tras varios años de estudio en dos poblaciones extremeñas, que una leguminosa, Anagyris foetida, conocida como “altramuz hediondo o del diablo” y, en la comarca de Olivenza (Badajoz) como “fadagosa”, se puede considerar como el primer caso de planta ornitófila de Europa, es decir, polinizada principalmente por aves.

Esta leguminosa es una especie arbustiva, relíctica de la flora subtropical terciaria, que florece durante los meses de otoño e invierno, período que aprovechan ciertas especies de paseriformes como “currucas” (Sylvia atricapilla y S. melanocephala) y “mosquiteros” (Phylloscopus collybita) para visitar sus flores en busca de néctar, al tiempo que recogen y transfieren eficazmente el polen, facilitando, por tanto, la polinización.

Algunas de sus características coinciden con las de otras plantas típicamente ornitófilas propias de otros lugares del mundo, según informó la UEx a Europa Press.

Aunque el descubrimiento de esta curiosa y llamativa interacción se ha constatado en la comarca de Olivenza, posteriormente se ha comprobado también en otros lugares de España (varias poblaciones de Andalucía Occidental y de la Comunidad Valenciana). Esta leguminosa, de distribución fundamentalmente mediterránea, vive en las Islas Baleares y en el este y sur de la Península Ibérica, formando parte de matorrales mediterráneos, siendo escasa y rara.

Posee un olor fétido, hojas trifoliadas, caducas durante el verano, y flores grandes, colgantes, de color amarillento, productoras de gran cantidad de polen y, sobre todo, de néctar, que es la recompensa que buscan las aves en ellas. Este néctar, poco concentrado, suele rebosar a modo de gran gota por la parte superior del estandarte de la flor, siendo rico en hexosas (fructosa y glucosa).

Los resultados del estudio se han publicado durante el mes de septiembre en la revista “Oikos”, y forman parte de un proyecto de investigación más amplio subvencionado por el Ministerio de Educación. En este trabajo ha participado como investigadora principal Ana Ortega Olivencia, así como los profesores Juan Antonio Devesa, Tomás Rodríguez Riaño, y Josefa López Martínez y el becario de FPI Francisco J. Valtueña Sánchez. Dada la importancia del fenómeno, único hasta ahora en Europa, la especie está siendo sometida a un estudio integral de Biología Reproductiva.

DISTINTOS TIPOS

Las interacciones entre animales y plantas son extraordinariamente diversas distinguiéndose la de tipo antagonista y la mutualista. En el primer tipo se encuadra, por ejemplo, la herbivoría, provocada por diferentes grupos de animales que consumen diversas partes de las plantas; en el segundo, la dispersión de frutos y/o semillas por parte de ciertos grupos de animales o la polinización.

Este último tipo (polinización zoófila) consiste en el transporte de polen llevado a cabo por animales desde los estambres hasta el estigma, la parte receptiva del aparato femenino de las flores. Una interacción que resulta beneficiosa para ambos, pues los animales normalmente consiguen las recompensas ofertadas por las flores (principalmente polen y néctar), en tanto que las plantas consiguen en la mayoría de los casos la reproducción sexual, que culmina con la formación de frutos y semillas.

Los animales que actúan como polinizadores pertenecen a diferentes grupos: insectos, aves y mamíferos (murciélagos y algunos tipos de mamíferos no voladores). Mientras que en Europa, el primero está muy extendido, los otros dos no son conocidos. La polinización desarrollada por aves, fenómeno conocido en Biología como ornitofilia, se extiende por América, Centro y Sur de África, Australia, Nueva Zelanda y Asia tropical y son varios los grupos de aves filogenéticamente independientes que se han diversificado como visitadores y, a menudo, como polinizadores, siendo los más populares los colibríes y ermitaños, endémicos de América.

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