La Casa Revilla de Valladolid estrena una muestra sobre Einstein que presenta el lado “más humano” del científico

VALLADOLID, 1 (EUROPA PRESS)

La Sala Municipal de Exposiciones de la Casa Revilla de Valladolid estrenó hoy una muestra titulada “Einstein en España”, que según explicó la comisaria de la misma, Ana Romero de Pablos, trata de “presentar de una forma más humana” a este científico “del que sólo se conocen las teorías”.

A este respecto, la muestra describe el viaje que realizó a España durante febrero y marzo de 1923–recorrió Barcelona, Madrid y Zaragoza–con fotografías y documentos como fragmentos de su diario en el que destacó la visita a Toledo, del que describió sus “cuestas de piedras, agradables planicies, catedral y sinagoga”.

La concejal de Cultura, María Ángeles Porres, subrayó que con esta exposición la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid ha querido sumarse a los actos de conmemoración del centenario de la Teoría de la Relatividad (1905), del 50 aniversario de la muerte de Albert Einstein y de la Introducción del concepto del Fotón por el mencionado científico.

La muestra se estructura en dos apartados que incluyen documentos, libros y prensa en vitrinas, con una colección de fotografías, viñetas de periódicos de la época y obra original en pared, además de varios instrumentos como un interferómetro, un espectógrafo y un galvanómetro.

Asimismo, la exposición saca a la luz manuscritos poco conocidos como la proposición de asumir una cátedra que Einstein recibió de la Universidad Central de Madrid tras la llegada al poder de Hitler en 1933 y la respuesta en puño y letra de Einstein: “Me causa un especial placer tener la posibilidad de participar personalmente en la vida científica de su país y trabajar con los investigadores de mi especialidad”.

Por otro lado, la muestra recoge que durante su visita a España el creador de la conocida ecuación de la física E=mc2 y de la Teoría de la Relatividad general, “consciente” de que tenía que llegar a públicos muy dispares, organizó conferencias para llegar tanto a un público “especializado” como para “el gran público”.

“Einstein en España” cuenta con fondos de la Residencia de Estudiantes, la Universidad Hebrea de Jerusalén, el Institut d” Estudis Catalans, la fundación Ortega y Gasset y el Archivo General de la Administración y cuenta con la colaboración de los Ministerios de Cultura y Educación.

Cincuenta años después de su muerte, el 18 de abril de 1955, las teorías que Albert Einstein propuso continúan vigentes tras superar “numerosas” pruebas experimentales.

La exposición permanecerá abierta hasta el día 2 de octubre y el horario de visita será de martes a domingo, de 12.00 a 14.00 horas y de 18.30 a 21.30 horas.

ALBERT EINSTEIN EN ESPAÑA

La fama y reconocimiento de Einstein, avalado con el premio Nobel de Física en el año 1921 por sus investigaciones sobre el efecto fotoeléctrico, le llevaron a realizar numerosos viajes invitado a reuniones científicas y conferencias en otros países, como el realizado a España en 1923, impulsado por el matemático Julio Rey Pastor, o los que realizó a Argentina, Uruguay y Brasil en 1925.

El itinerario de Einstein en España en los meses de febrero y marzo de 1923, pasó por Barcelona, Madrid y Zaragoza. Einstein llegó a Madrid el 2 de marzo de 1923, donde tenía previstas diversas conferencias para exponer sus teorías de la relatividad en la Universidad, la Academia de las Ciencias, el Ateneo y la Residencia de Estudiantes.

Albert Einstein visitó la Residencia de Estudiantes el 9 de marzo de 1923 donde, tras ser presentado por José Ortega y Gasset, explicó los fundamentos principales de su teoría de la relatividad en una conferencia titulada “Resumen de las teorías de la relatividad”.

En Barcelona estuvo entre el 23 y el 28 de febrero y allí visitó las iglesias paleocristianas y románicas de Égara y la Escuela del Mar y del Grupo escolar “Baixaras”, así como el puerto.

Zaragoza fue su último destino en España y allí, aparte de dar varias conferencias, descubrió la Basílica del Pilar, La Seo, el Palacio de la Lonja o el Castillo de la Aljafería. Posiblemente, su regreso a Berlín fue vía Barcelona, donde pasó otro día sin contactos científicos conocidos.

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