La excavación arqueológica “Agustí Olivert” de Cullera (Valencia) saca a la luz piezas romanas

VALENCIA, 31 (EUROPA PRESS)

La ampliación de la tercera campaña subvencionada a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano realizada durante este año 2005 en la Excavación “Agustí Olivert”, en el barrio de San Antonio de Cullera, ha permitido la extracción de piezas romanas, entre ellas unas dolias, en el almacén portuario, informaron hoy fuentes de la Generalitat.

La función de dichos recipientes, las dolias, era la de contener aceite o vino. Los arqueólogos no han hallado ninguna que no estuviera rota, aunque los técnicos destacan la existencia de un fragmento que se sabe fue reparado por la existencia de una grapa de plomo. Este tipo de reconstrucción era muy frecuente en la época, principalmente si se trataba de un recipiente cerámico rico e importante.

Así mismo se han localizado estacas de madera, también de época romana, las cuales van a ser analizadas con el fin de datarlas para lo que se empleará el método del Carbono 14. La función de estas estacas, según explicaron desde la Generalitat, era la de dar estabilidad al terreno. Los técnicos creen de la continuidad del almacén “por la existencia de muros transversales hacia el este, por lo que los trabajos en la excavación van a continuar hacia esta zona”.

El inicio de la excavación fue a raíz del hallazgo de una Factoría de Salazones en el año 1991. Dicha factoría situada en litoral costero, cercano a la playa se encuentra rodeada de antiguos manantiales y fuentes de agua dulce, “totalmente imprescindibles para la elaboración de las salazones”.

A través de las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo ha sido fechada en época romana, a mitad del s. V d de Cristo. Es por tanto “la más tardía de la Comunidad Valenciana y una de las más antiguas de Hispania”.

Este año 2005, se ha contado con la colaboración de un investigador Italiano de la Universidad de Palermo el cual dirige sus estudios hacia el urbanismo rural de época romana y que ha permitido un intercambio de conocimientos.

Después de la conclusión de este trabajo de campo, se iniciará durante los meses de invierno un “largo proceso de inventario, estudio y dibujo de los materiales exhumados a fin de elaborar la preceptiva memoria de la excavación”.

El objetivo final de la excavación es la recuperación y conservación adecuada de las estructuras y ponerlas al alcance del público, a través del diseño de un jardín urbano, concluyeron las citadas fuentes.

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