Un geógrafo lamenta que “no se dedican suficientes esfuerzos a estudiar la relación entre meteorología y salud”

Pablo Fernández de Arróyabe destaca la importancia de la bioclimatología para prever epidemias y realizar alertas sanitarias

LAREDO (CANTABRIA), 18 (EUROPA PRESS)

El profesor de Geografía de la Universidad de Cantabria (UC) Pablo Fernández de Arróyabe lamentó hoy, en el marco de los Cursos de Verano de la institución académica; que, pese a que los “dichos sociales” sobre que el clima y el tiempo “afectan a la salud” están “asumidos socialmente”, la ciencia “no ha dedicado suficientes esfuerzos a estudiar esa relación”.

En su ponencia dentro del curso de verano “El cambio climático y la medicina”, que se celebra esta semana en el marco de la programación estival de la UC, el experto explicó el papel que pueden jugar variables climáticas como la temperatura, los vientos, la radiación solar o la humedad a la hora de prever la expansión de las epidemias y la incidencia de enfermedades como la gripe.

Según aseveró, es la disciplina conocida como biometeorología o bioclimatología: la ciencia al servicio de la salud. El geógrafo señaló que su desarrollo es “desigual”.

“Hay cosas muy demostradas, como la influencia de las radiaciones ultravioleta en la aparición del cáncer de piel, pero en otros asuntos aún no se ha identificado claramente la causalidad”, dijo.

Por ello, Fernández de Arróyabe abogó por “dedicar más esfuerzos” a demostrar esa relación. Así, según explicó el profesor, “si logramos saber con certeza que ciertas condiciones climáticas propician que el virus de la gripe se extienda, y podemos generar una alerta sanitaria al respecto, evitaremos que los servicios de emergencia se colapsen”.

ALERTAS SANITARIAS

Añadió que el avance de la bioclimatología también es variable desde el punto de vista geográfico. “En países como Alemania, Australia y Japón, los sistemas meteorológicos ya informan de este tipo de cosas”, apuntó Fernández de Arróyabe.

En cambio, constató que estas alertas sanitarias “no son tan frecuentes en España”. “Lo único que hay son los mapas de alergias y los avisos sobre olas de frío y calor”, señaló este experto, quien apostilló que “además de la vertiente climática-ambiental, hay otros factores que influyen en la expansión de una epidemia” ya que éste “es un problema muy complejo”.

SIGs y SALUD

En una segunda intervención, Fernández de Arróyabe expuso las posibilidades que ofrecen los Sistemas de Información Geográfica (SIGs) en relación con la salud.

“Estas grandes bases de datos que incluyen el componente espacial son muy útiles para observar patrones especiales de las enfermedades”, contó el experto.

Según dijo, ver el recorrido y la evolución de una patología plasmada en un mapa puede cambiar la interpretación y el análisis del problema sanitario en cuestión.

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