Espacio.- El Discovery regresa con éxito a la Tierra tras cuatro aplazamientos y varias reparaciones en su casco

La NASA suspenderá el lanzamiento de nuevos transbordadores hasta hallar una solución al desprendimiento de material en el despegue

NUEVA YORK, 9 (del corresponsal de EUROPA PRESS Carlos López)

Los temores a que pudiera repetirse la suerte de su gemelo el Columbia se disiparon esta madrugada a las 5.11 (hora en el Este del país) cuando el Discovery finalmente tomó tierra en la Base de la Fuerza Aérea de Edwards en California, disipando cualquier duda sobre la efectividad de las reparaciones llevadas a cabo en el espacio, pero abriendo la incógnita de si los técnicos del programa podrán solucionar la causa de los desprendimientos de aislante del tanque principal de combustible.

La misión de 14 días ha sido seguida casi minuto a minuto con gran atención, no sólo desde el Centro Espacial Kennedy, sino por la audiencia estadounidense. El temor a un nuevo desastre, que surgió tras conocerse la existencia de desperfectos ocurridos tras el despegue, marcó la atención de medios, especialistas y seguidores del programa espacial de transbordadores.

Ha sido “una misión fantástica”, afirmó minutos después de aterrizar el vehículo en Edwards la comandante de la misión, Eileen Collins, añadiendo lo feliz que se sentía de regresar y poder decir que había sido un éxito. Tanto ella como el resto de la tripulación del Discovery aseguraron estar ansiosos de poder ver el transbordador en tierra y observar el estado del mismo tras las repaciones realizadas.

Sin embargo, la llegada a la tierra del transbordador no ha sido un paseo sin incidentes ya que la fecha inicial prevista para ayer se vio abortada por el mal tiempo y la de hoy otras dos veces, ya que las condiciones meteorológicas en la base de Cabo Cañaveral desaconsejaban el aterrizaje. A las 5:05 horas, el Control de la Misión decidió suspender la última intentona sobre el Centro Espacial Kennedy, optando por aterrizar en Edwards.

A las 7:06 horas el Discovery, situado sobre el Océano Indico y a una altitud aproximada de 354 kilómetros, activó el encendido de los motores que durante dos minutos y 42 segundos le desplazaron de su órbita alrededor de la Tierra, situándolo en una trayectoria hacia la Base Edwards, programada para las 8:12 horas.

Volando a una velocidad equivalente a 17 veces la del sonido, el Discovery fue reduciendo gradualmente su velocidad en la reentrada de 27.353 kilómetros por hora a 11.906 kilómetros por hora cuando se encontraba a 217 kilómetros de Edwards, 5.185 metros de altura y a ocho minutos de tomar tierra.

El proceso de transición de aerofrenado utilizando la resistencia de la atmósfera terrestre generó temperaturas de hasta 1.300 grados centígrados. Cualquier desperfecto en la cubierta térmica hubiera causado un desastre como ocurrió hace dos años y medio en febrero de 2003, cuando el Columbia se desintegró en la fase de reentrada.

Oficialmente, el Discovery tomó tierra a las 5:11:22 horas –las 14:11:22 en España–. El Centro Espacial Johnson en Houston (Texas) emitió su mensaje de bienvenida un minuto más tarde, una vez que el Discovery paró totalmente y se constató que la nave y su tripulación a bordo ya estaban de regreso y a salvo en la Tierra.

CATORCE DIAS DE MISION

El transbordador Discovery fue lanzado al espacio el pasado 26 de julio, tras cancelar en los últimos instantes el lanzamiento programado para el 13 de julio tras detectarse un fallo técnico en uno de los cuatro sensores que miden el volumen de combustible del tanque principal, encargado de suministrar hidrógeno en la fase de lanzamiento.

Pese a que los técnicos de la NASA no lograron determinar cual fue la causa del error, se decidió el lanzamiento para el 26 de julio. Ese día, se pudo comprobar por primera vez las medidas de seguridad adoptadas durante las modificaciones que han tenido al programa espacial de transbordadores en dique seco durante dos años y medio.

Cámaras alojadas en el tanque principal mostraron en directo la situación del casco inferior del Discovery en la fase de lanzamiento, considerada inicialmente un éxito. Apenas horas después, la NASA informó que habían observado con preocupación como una pieza de material aislante del tanque se había desprendido, al igual que ocurrió con el Columbia, si bien en este caso no había golpeado al transbordador.

Este descubrimiento ha supuesto la suspensión de nuevos vuelos, el segundo de ellos programado para el 22 de septiembre, hasta que se pueda solucionar definitivamente el problema del desprendimiento de material. Sin embargo, este hallazgo no fue la única sorpresa reservada a la tripulación y equipo de la NASA durante esta misión.

Días después y tras llevar a cabo, como parte del programa de la misión, una revisión de la cubierta del Discovery, los astronautas descubrieron como varias juntas encargadas de rellenar los espacios entre las losetas térmicas de la aeronave se habían soltado, exigiendo que por primera vez un equipo de astronautas realizara en órbita una reparación del casco.

El éxito en dicha reparación, la sustitución en un caso y la reparación de otro giroscopio de la Estación Espacial Internacional (ISS), a la que estuvo ensamblado el Discovery durante nueve días, así como el traslado de seis toneladas de material y suministros a la ISS, hubieran cerrado con éxito la misión, pero nuevos desperfectos hallados en el Discovery revelaron múltiples fallos de seguridad.

Con la llegada a la Tierra del Discovery concluye el primero de los vuelos anunciados por la NASA del transbordador tras el accidente del Columbia. Sin embargo, el millonario presupuesto absorvido por las modificaciones del transbordador y los nuevos fallos encontrados, hacen temer por la continuidad de los vuelos en este tipo de nave que desde 1981 revolucionaron la industria espacial mundial.

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