Discovery.- La tripulación del Discovery repara con éxito los desperfectos en el aislante del transbordador

El astronauta Stephen Robinson retiró con sorprendente facilidad los dos pedazos de junta que generaron la alerta

NUEVA YORK, 3 (del corresponsal de EUROPA PRESS Carlos López)

La reparación del Discovery, que fue objeto de análisis previo durante el pasado lunes, resultó mucho más sencilla de lo que los técnicos de la NASA había creído inicialmente, y el astronauta Stephen Robinson llevó a cabo la operación esta mañana con absoluto éxito, retirando con gran facilidad las dos placas separadoras responsables de la alarma entre los científicos de la Agencia Espacial norteamericana.

En un tercer paseo espacial, Robinson fue fijado al brazo robot que sus compañeros maniobraban desde la Estación Espacial Internacional (ISS) con el objeto de aproximarle a la parte inferior de la aeronave. Esta maniobra no había sido realizada nunca antes y es la primera vez que se lleva a cabo una reparación en el espacio y se utiliza de esta forma el brazo robot.

Acompañado por el astronauta japonés Soichi Noguchi, Robinson utilizó apenas las herramientas necesarias para lo que se preveía una reparación de riesgo y con sus propias manos extrajo las junta, una lámina similar al cartón de unos diez centímetros de largo por cuatro de ancho que se sitúa entre las placas térmicas y que tienen como objetivo reducir las vibraciones durante las operaciones en la atmósfera.

Inicialmente, los técnicos de la NASA esperaban que los astronautas utilizaran más de una hora en retirar dichas juntas, debido a que se suponía que podrían estar en mal estado y habría sido necesario serrar o cortar la protuberancia que generaban en la superficie del fuselaje del transbordador. Sin embargo, la operación de reparación tan sólo llevó a Robinson unos segundos.

OPERACION DE ALTO RIESGO.

Durante la jornada de ayer los técnicos de la NASA estudiaban la mejor forma de retirar las dos protuberancias detectadas el pasado domingo en el Discovery. El estudio de las mismas había dado como resultado un protocolo de actuación que, calificado de alto riesgo, supondría cortar o serrar la superficie que sobresalía de dichas placas.

Desde la NASA aseguran que el éxito de la operación se debe fundamentalmente al buen entrenamiento de los astronautas, pero tal vez las dificultades que anticipaban tenían su base en la posibilidad de que las láminas separadoras pudieran estar soldadas a las losetas térmicas debido a las altas temperaturas alcanzadas durante el despegue.

La NASA decidió el pasado lunes llevar a cabo la reparación en el espacio, la primera de este tipo llevada a cabo en el transbordador, debido al potencial riesgo que suponía para la integridad de la nave en su entrada en la atmósfera la existencia de dos protuberancias que hubieran podido generar efectos térmicos indeseables.

Sin embargo, los problemas para el Discovery no parecen disminuir. Los ingenieros de la NASA observaron en las imágenes tomadas por los astronautas del transbordador un desperfecto más en el fuselaje que temen podría desprenderse durante la maniobra de reentrada en la atmósfera y dañar el ala o alguna de las turbinas.

REGRESO A LA TIERRA.

La misión de los astronautas del Discovery se vio ampliada esta semana con la reparación de los desperfectos en la aeronave tras su despegue el pasado martes 26. Las labores a desarrollar iban desde la comprobación del estado del fuselaje –lo que reveló los daños ocurridos durante el despegue– a la reparación de uno de los giroscopios de la ISS y el reabastecimiento de la estación espacial.

Los extremos cuidados que llevan a cabo los técnicos de la NASA tienen como objetivo evitar que se vuelva a repetir el accidente que hace dos años y medio causó la muerte de la tripulación del Columbia cuando la nave se desintegró durante la maniobra de entrada en la atmósfera terrestre. Las investigaciones posteriores revelaron que el desprendimiento durante el despegue de una pieza de la cubierta térmica dañó las losetas de protección.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *