EEUU.- Científicos apuntan a que los cambios en la ecología marina estadounidense pueden deberse al calentamiento global

SAN FRANCISCO (EEUU) 2 (EP/AP)

La ecología marina de la costa occidental de Estados Unidos registra mayores temperaturas del agua, menor número de peces, mayor índice de aves muertas y, tal vez lo más preocupante, muy poco plancton, los pequeños organismos que constituyen un eslabón vital en la cadena alimenticia del océano.

Pocos científicos están dispuestos a culpar al calentamiento global, la teoría que afirma que el dióxido de carbono y otros gases emitidos por el hombre atrapan el calor en la atmósfera terrestre y provocan un aumento mundial de la temperatura. Sin embargo, pocos lo descartan del todo.

“Están ocurriendo cosas extrañas, pero realmente no comprendemos cómo encajan todas las piezas”, indicó Jane Lubchenco, zoóloga y experta en cambio climático en la Universidad del Estado de Oregon. “Es difícil decir si cualquier evento aislado es sólo una anomalía o un indicio real de que está ocurriendo algo grave”.

Los científicos consideran que las cosas podrían volver a la normalidad el año próximo. Pero si el fenómeno demuestra ser duradero, las consecuencias podrían ser graves para las aves, los peces y otra fauna.

Sin embargo, si podemos afirmar, que desde California hasta la Columbia Británica, algunos patrones de clima inusuales han provocado alteraciones en el ecosistema marino.

Normalmente, en primavera y verano, los vientos soplan rumbo al sur a lo largo de la costa del Pacífico y alejan de la playa las aguas cálidas de la superficie. Eso permite que el agua más fría, rica en nutrientes, suba desde el fondo del mar y alimente a las plantas microscópicas llamadas fitoplancton.

Posteriormente el fitoplancton es comido por el zooplancton, minúsculos animales marinos que incluyen crustáceos llamados krill, parecidos a los camarones. A su vez, el zooplancton es alimento de las aves marinas y de peces y mamíferos del mar, desde las sardinas hasta las ballenas.

Pero este año los vientos han sido inusualmente débiles, por lo que el agua fría no ha subido mucho a la superficie y ello ha reducido la cantidad de fitoplancton.

“La cadena alimenticia costera se ha quedado sin uno de sus extremos, y simplemente no hay suficiente comida en el mar”, señaló por su parte Julia Parrish, ecologista especializada en aves marinas por la Universidad de Washington en Seattle.

Nathan Mantua, experto en clima por la misma universidad, no descartó totalmente que el cambio climático tenga algo que ver en la situación. “Si vemos esto el año próximo, tendrá más peso la idea de que el calentamiento global esté desempeñando un papel en ello”, apuntó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *