Crónica EEUU.- La NASA intentará reactivar mañana su programa espacial con el lanzamiento del Discovery

La Agencia Espacial dice que lanzará el transbordador pese a no haber determinado con exactitud el fallo que anuló la misión el día 13

NUEVA YORK, 25 (del corresponsal de EUROPA PRESS Carlos López)

Dos semanas más no son nada si, tras casi dos años y medio de espera, la NASA logra despejar las dudas sobre la viabilidad a corto y medio plazo de su lanzadera espacial, en entredicho tras el accidente mortal sufrido en febrero de 2003 por el Columbia, que dejó en dique seco los transbordadores estadounidenses, y los contratiempos del pasado 13 de julio que impidieron el lanzamiento al Espacio de una nueva misión del Discovery.

Desde el Kennedy Space Center de Florida, el director de pruebas de la Agencia Espacial estadounidense, Pete Nickolenko, anunció esta mañana que el lanzamiento del Discovery continúa como estaba previsto para mañana a las 10:39 –hora de la costa este estadounidense– (tarde en España). Los equipos “han trabajado duro para el lanzamiento del Discovery y su tripulación”, afirmó Nickolenko.

El factor climático y la todavía no resuelta avería de la última intentona de lanzamiento hacen temer aún por el desenlace de la misión de mañana. El equipo que supervisa la situación atmosférica advirtió que hay un 60% de posibilidades de que el clima coopere en el lanzamiento, aunque todavía hay preocupación sobre los vientos que puedan soplar desde el mar a la hora del mismo o la creación de nubes o lluvias en el área de lanzamiento.

Por otra parte, el error que originó la semana pasada la suspensión del lanzamiento del Discovery todavía no ha sido solucionado completamente, algo que a los responsables de la misión no les ha impedido defender la operación de mañana, rompiendo con el reglamento que la NASA impuso tras el accidente del Challenger en 1986 y que exige que todos los sensores del tanque externo de hidrógeno funcionen correctamente.

DECIDIDOS AL LANZAMIENTO

El responsable del programa de transbordadores de la NASA, Wayne Hale, no dudó ayer en reconocer que el equipo que ha examinado el Discovery, tras el fallo de uno de los cuatro sensores el pasado 13 de julio, ha tenido sus momentos de duda a la hora de dar el visto bueno a la fecha de mañana. Sin embargo, durante la rueda de prensa celebrada ayer, dejó clara su determinación de llevar a cabo el lanzamiento y aseguró que, teniendo en cuenta el esfuerzo desarrollado por el equipo, las horas dedicadas a pruebas y análisis, la operación iba “por buen camino”.

Apoyando la decisión del gerente Hale, el propio administrador de la NASA, Michael Griffin, afirmó que secundaba la decisión y añadió que esperaba que el problema se repitiese con el objetivo de determinar claramente su origen. Griffin afirmó que el lanzamiento es la mejor decisión que podía tomarse pese a que la opinión pública pudiera pensar que se quieren reanudar las misiones a toda costa.

El pasado martes 13 de julio la NASA decidió cancelar el lanzamiento programado del Discovery tras advertir errores en uno de los sensores que se encargan de determinar cuándo el hidrógeno utilizado como combustible alcanza un determinado nivel bajo, algo que podría haber ocasionado una pérdida de potencia en la fase de ascenso de la lanzadera y provocar un descenso de la nave o impedir alcanzar la órbita prevista.

ERRORES EN LOS SENSORES

El tanque principal de combustible cuenta con cuatro sensores diseñados para transmitir información a los ordenadores sobre el nivel de hidrógeno con el objeto de determinar cuándo se deben apagar los motores durante el lanzamiento al Espacio. Según la NASA, el sensor mostraba aparentemente un nivel bajo de combustible, aunque el tanque estaba lleno de hidrógeno y oxígeno.

La NASA había gastado en los últimos dos años y medio más de 1.400 millones de dólares (1.161 millones de euros), investigando las causas que originaron la catástrofe del Columbia, así como en las distintas modificaciones –tanto génicas como de procedimiento– en el Discovery para lograr el margen de seguridad de las misiones.

El Columbia estalló durante la fase de reentrada en la atmósfera, cobrándose la vida de sus siete tripulantes, debido a una perforación en el ala izquierda originada segundos después del lanzamiento debido al desprendimiento de una de las losetas de aislamiento que se desprendió del tanque externo de la nave.

La misión de doce días del Discovery, que el transbordador iniciará mañana, tiene como objetivo aprovisionar la Estación Espacial Internacional (ISS en sus siglas en inglés) y llevar a cabo pruebas sobre nuevas técnicas y equipo diseñado para hacer más seguras las operaciones de las lanzaderas.

Está previsto que los astronautas, cuya comandante es Eileen Collins, lleven a cabo al menos dos paseos espaciales, lo que representará la reanudación de los vuelos espaciales tripulados por parte de Estados Unidos.

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