La medicina regenerativa generará un mercado de 30.000 millones de euros en 2010, según los expertos

La nueva ciencia se basa en el uso de células vivas para reparación de tejidos u órganos dañados y la fabricación de nuevos fármacos

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

La investigación en terapia celular y medicina regenerativa generará un mercado de 30.000 millones de euros a finales de la presente década, multiplicando por cien las cifras actuales situadas en torno a los 300 millones, según aseguraron los expertos reunidos en el curso de verano sobre “Terapia Celular y Medicina Regenerativa”, celebrado en El Escorial.

Según el doctor José Antonio Gutiérrez, director de la Fundación Lilly y coordinador del curso, la terapia celular y la medicina regenerativa abren la vía a una nueva disciplina que refuerza la simple administración de fármacos, ya que “la práctica totalidad de los medicamentos disponibles hoy para el tratamiento de enfermedades degenerativas ayudan a aliviar los síntomas, pero no logran subsanar el origen de la enfermedad y reparar el tejido o células dañadas”.

“Los primeros resultados de las investigaciones realizadas –añadió– permitirán restituir a medio o largo plazo los procesos biológicos que han resultado dañados en el curso de una enfermedad, mediante la aportación de precursores celulares sanos o por la aplicación del factor o factores producidos normalmente por dichas células”.

En opinión de los expertos reunidos en El Escorial, la medicina regenerativa supone la gran apuesta de la terapia celular, ya que permite entender los mecanismos que rigen el comportamiento celular o la aparición de enfermedades y, por lo tanto, abre la vía al descubrimiento de nuevos fármacos individualizados.

En este sentido, la doctora Cristina Garmendia, presidenta de Genetrix y codirectora del curso, afirmó que “muchos descubrimientos claves en este campo son relativamente recientes, menos de cinco años, pero los datos que se están generando siguen un crecimiento exponencial”.

De hecho, subrayó que muchos grupos de trabajo no específicamente dedicados a la investigación celular han abierto nuevas posibilidades de aplicación de las células troncales en áreas tan diversas como la inflamación, el cáncer o la biología del desarrollo.

La capacidad y potencialidad de las células madre de dividirse hasta el infinito de forma simétrica y su capacidad de diferenciación asimétrica que permite la creación de líneas celulares diferenciadas han impulsado la aplicación de estas investigaciones en campos como la regeneración hepática y miocárdica, la disfunción ventricular, la regeneración de hueso y cartílago o la de piel y cultivos para quemados, y la cicatrización de fístulas derivadas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal.

Otra de las áreas objeto de estudio es la investigación con células madre extraídas de médula ósea o de la sangre periférica para la regeneración de células nerviosas en la enfermedad de Parkinson y Alzheimer, y los transplantes de islotes en diabetes tipo I.

Para el profesor Manuel Serrano Ríos, catedrático de Patología Médica y Jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico de Madrid, la terapia celular es aún una “promesa”, pero tremendamente productiva. “No hay que olvidar que gran parte del progreso de un país estará en un futuro condicionado por su vinculación e implicación con estas nuevas vías terapéuticas”, agregó.

“NO PERDER EL TREN DE LA INVESTIGACION”.

En opinión de la doctora Garmendia, España tiene unos grupos de investigación excelentes aunque con una masa crítica muy pequeña, debido a las políticas de cada comunidad autónoma que tiende a desarrollar su propia apuesta investigadora, separándola y diferenciándola del resto del país.

“Teniendo en cuenta que los recursos son limitados, en muchos casos España perderá el tren de la investigación y mucha inversión económica. Para que la financiación privada tome fuerza hace falta que se posibilite el nacimiento de una industria con buenas perspectivas”, dijo.

A este respecto, los expertos apuestan por la creación de una política de alianzas bien diseñada para consolidar los proyectos de investigación y, como primer paso, el Instituto de Salud Carlos III ha establecido los denominados “Consorcios de Investigación” que buscan la colaboración entre investigadores públicos y privados.

Estas alianzas deben realizarse en el marco de un Plan Nacional, entendido como base para el desarrollo de la actividad investigadora con células madre en España, con planes bien estructurados capaces de garantizar el intercambio internacional de expertos e impulsar la realización de ensayos clínicos.

Además, y según afirma el profesor Serrano Ríos “es necesario implantar formación en Terapia Celular y Medicina Regenerativa en todas los estudios universitarios vinculados con la biomedicina, ya que la realización de ensayos clínicos sobre esta materia sólo es posible gracias a la colaboración entre investigadores básicos y clínicos de las diversas ramas de la biomedicina y las ciencias de la salud”, concluyó.

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