Investigadores españoles descubren un mecanismo molecular implicado en síndromes de envejecimiento acelerado

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Investigadores de la Universidad de Oviedo han participado en un estudio internacional que desvela un mecanismo molecular implicado en el desarrollo de progerias o síndromes de envejecimiento acelerado. La investigación muestra que los pacientes que sufren estas enfermedades poseen alteraciones en la membrana que protege al núcleo de las células. Las conclusiones del estudio se publican esta semana en la edición digital de la revista “Nature Medicine”.

En concreto, el investigador Carlos López Otín dijo a Europa Press que estas alteraciones dificultan el correcto funcionamiento de los programas de reparación del ADN que aseguran la integridad del genoma. De esta manera, se genera una inestabilidad cromosómica, semejante a la que ocurre en algunos tumores, que finalmente conduce al envejecimiento acelerado de los pacientes.

El científico de la Universidad de Oviedo señala que en este trabajo se demuestra por primera vez que la integridad de la estructura de la envuelta nuclear es esencial para el mantenimiento de la estabilidad del genoma.

López Otín señala que este trabajo es una investigación exclusivamente básica que persigue el conocimiento de los mecanismos moleculares responsables del envejecimiento acelerado que sufren los pacientes con progeria. Sin embargo, el científico considera que en el futuro estos estudios podrían ser útiles para diseñar tratamientos dirigidos a estas enfermedades, hasta el momento incurables. Además, señala López Otín, estos estudios básicos pueden ayudar a entender algunos mecanismos implicados en el desarrollo de los procesos normales de envejecimiento.

El trabajo de los científicos españolas ha consistido en la generación de una estirpe de ratones modificados genéticamente que envejecen de manera muy rápida y muestran los mismos defectos que los pacientes con progerias. De esta manera la investigación ha contado con un modelo animal que ha permitido corroborar “in vivo” los resultados de los experimentos realizados en el laboratorio.

En la investigación han participado también el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) y la Universidad de Hong Kong (China). La representación española, además de con Carlos López Otín, ha contado con Juan Cadiñanos y Alberto M. Pendás.

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