Científicos españoles descubren que la sustancia que causa el tétano puede ayudar a tratar el Parkinson y la depresión

BARCELONA, 9 (EUROPA PRESS)

Un equipo de investigadores del Departamento de Bioquímica y de Biología Molecular de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) han descubierto que la toxina tetánica, responsable de la enfermedad del tétano, podría ayudar a tratar trastornos como el Parkinson, la depresión o la anorexia.

La toxina tetánica es una neurotoxina de la misma familia que las neurotoxina botulínicas, responsables del botulismo. Estas últimas, se han utilizado con éxito para el tratamiento de patologías como la parálisis cerebral y últimamente se aplican para eliminar arrugas.

De la misma manera, científicos la UAB, dirigidos por el profesor José Aguilera, han estudiado en ratones las posibilidades de utilizar la toxina tetánica y las moléculas derivadas con finalidades terapéuticas.

La molécula de la toxina tetánica está formada por dos partes: la primera es responsable de los efectos tóxicos y de los síntomas del tétano y la segunda es inocua y tiene la propiedad de penetrar e incidir en el sistema nervioso.

Esta parte inocua, denominada el dominio carboxiterminal, ha sido producida por los científicos en el laboratorio, para realizar pruebas en el sistema nervioso de la rata para comprobar sus efectos, según informó hoy la UAB.

Los experimentos han demostrado que la parte inocua de esta toxina “inhibe el transporte de serotonina a través de unas membranas que son las que interconectan las neuronas para transmitir señales al cerebro”, explicaron los investigadores.

Al parecer, este efecto inhibidor de la serotonina –neurotransmisor que juega un papel importante en la conducta alimentaria, las funciones cognitivas y el dolor–, convierte esta toxina en un potencial fármaco de mayor eficacia que el “Prozac”.

Los investigadores también han demostrado que la toxina y su fragmento inocuo refuerza las células neuronales y las protege de las agresiones externas, por lo que su hipótesis es que también puede ser eficaz ante patologías neurodegenerativas como el Parkinson.

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