Científicos españoles detectan una proteína que podría ayudar a tratar a personas resistentes a la insulina

BARCELONA, 31 (EUROPA PRESS)

Investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB-PCB) han descifrado el comportamiento de una proteína que se encuentra en las células, denominada Mitofusina-2, que podría abrir las puertas hacia un posible tratamiento de las personas resistentes a la insulina.

Los resultados de esta investigación, firmado por los científicos Antonio Zorano, Sara Pich y Manuel Palacín, del Grupo de Investigación en Patología Molecular y Terapia de Enfermedades del IRB-PCB, se publicará mañana en la revista “Human Molecular Genetics”.

Los especialistas ya conocían que las alteraciones de esta proteína eran las causantes de la enfermedad crónica denominada Charcot-Marie, que afecta a los nervios periféricos, que sirven de enlace entre el sistema central y la periferia y que afecta a una de cada 2.500 personas.

El estudio se ha centrado en analizar algunos de los mecanismos que utilizan las células para regular la obtención de energía. Así, han demostrado la vinculación de la Mitofusina-2 en la regulación de las funciones de las mitocondrias, unos orgánulos que son los principales responsables de suministrar energía a las células.

Utilizando cultivos celulares, los investigadores demostraron que cuando esta proteína actúa en menor intensidad, el consumo de algunas sustancias, como la glucosa, disminuye, mientras que cuando actúa con mayor intensidad, la oxidación de la glucosa se incrementa.

Los científicos relacionaron estos resultados que demostraban que las personas que presentan resistencia a la insulina tienen menos cantidad de la proteína Mitofusina-2 en su musculatura y confirmaron que esta proteína “puede ser una buena diana terapéutica para estos enfermos”, según informó hoy el IRP-PCB.

De hecho, estos investigadores ya patentaron en febrero de 2003 la Mitofusina-2, ya que los resultados que obtuvieron hasta el momento ya apuntaban que se podría tratar de una buena diana terapéutica, aunque no ha sido hasta la obtención de resultados actuales que los investigadores han visto confirmada su hipótesis.

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